El Clima en Santiago del Estero

Mostrando entradas con la etiqueta Los Manseros Santiagueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Manseros Santiagueños. Mostrar todas las entradas

3/8/24

Onofre Paz: "Marbiz nos presentaba como el conjuntito folclórico, así nomas..."

 


En una época en la que el folklore vive los comienzos de su difusión masiva, de la mano de grandes cultores y estudiosos como fueron don Andrés Chazarreta, o grandes intérpretes como don Sixto Palavecino, el nacimiento de grupos dedicados a la interpretación de música folklórica norteña. . tuvo una explosión demográfica, por decirlo de alguna manera.

Cabe recordar que, de esos años, finales de los cincuenta y principios de los sesenta, datan grandes conjuntos como Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Los Cantores del Alba, Los Tucu-Tucu, Mercedes Sosa o Los hermanos Abalos, entre otros, que supieron. perdurar en el tiempo y en el gusto popular.

La constante, la formación básica, solían ser dos o tres guitarras y un bombo. En algunos casos se sumaba el acordeón, en otros el violín y raramente un piano, como en el caso de Los Hermanos Ábalos, y las canciones giraban en torno a lo costumbrista ya las vivencias de los hombres de campo. De ahí que la mayoría de los grupos y solistas optaran por las vestimentas gauchas en diferentes y distintivas combinaciones, lo que dicho sea de paso sirvió para que el hombre de campo se sintiera plenamente identificado con esa corriente musical y terminara adoptándola como propia.

Santiago del Estero, una de las provincias argentinas más ricas en tradición folklórica, ha dado y sigue dando muchos nombres grandes a nuestro patrimonio cultural. Ubicada en la región noroeste, con un clima mayormente seco y un desarrollo industrial relativamente bajo, tiene como característica la poca concentración urbana. Las gentes se distribuyen a lo largo ya lo ancho de la provincia en pequeños pueblos y ciudades, con economía de subsistencia la mayor parte, lo que da lugar a la proliferación de cantores y músicos.

Quizas, como alguien dijo, la riqueza musical de Santiago sea la expresión de una multitud de soledades. Lo cierto es que recorrer sus caminos es andar siempre con un son de bombos y guitarras a las espaldas. En cada pueblo, en cada sembrado, en cada boliche, hay siempre alguien templando seis, cinco o cuatro cuerdas. En cada campamento hay un Shunko persiguiendo una esperanza, una renovada promesa nunca cumplida pero que algún día ha de llegar.

Dentro de esa corriente, en Santiago del Estero allá por el año '59, el 'Negro' Onofre Paz y Leocadio Torres se juntan para hacer música. De esa unión nace el dúo que sería la raíz de Los Manseros Santiagueños, uno de los grupos más prolíficos del folklore nacional y que aún hoy, cincuenta años después, siguen cantando y publicando material nuevo dentro de la misma rama musical en la que nació, aún después de haber recorrido medio mundo y de haber visto que el folklore también puede incorporar un saxo, por ejemplo, como ha ocurrido a partir de la década pasada, cuando los jóvenes valores terminaron de tomar la posta de sus mayores.

Los Manseros Santiagueños llevan 53 años sobre el escenario. Y la popularidad crece con el paso de los días. El viernes 13 de marzo, compartirán escenario con Abel Pintos, en el festival de la finca La Dolfina. El trabajo no se frena. Los espera Ojo de Agua, y vienen de cumplir una apretada grilla de presentaciones.

¿Se podría decir que este conjunto que nació con Onofre Paz y Leocadio Torres, está en su mejor momento?

-"Estamos pasando un muy buen momento. Parece que los festivales grandes como el de Cosquín y el de Jesús María recién están tomando conciencia de lo que significan Los Manseros. Antes cuando estaba Julio Marbiz nos presentaba como "el conjuntito folclórico", así nomás , como sin darnos mucha importancia Nosotros íbamos preparados para cantar media hora, y al final hacíamos dos o tres temas, y abajo. Igual que Falú, aunque hago mal en hablar de los muertos, pero nos saludaba diciéndonos "qué tal, cómo anda". changuito", como haciéndonos a menos. Pero los changuitos se han hecho hombrecitos..."

Onofre Paz, con el orgullo de mirar el camino recorrido, ese que los llevó a convertirse en uno de los conjuntos folclóricos más aplaudidos por el público, y respetado por sus colegas, comenta.

-"A la larga ha triunfado la raíz folclórica. El folclore que hacemos es con buenas letras y buena música. Y eso le gusta a la juventud ya la gente de la tercera edad, porque tenemos un público amplio que nos sigue".

Y hace el listado de todos los escenarios por los que anduvieron en lo que va del año.

-"Venimos de Tafí del Valle, del Festival del Queso; estuvimos en el del Cabrito, en Catamarca; en el de la Chaya, a La Rioja; en Córdoba, Loreto... Ahora estaremos en La Dolfina, después en Ojo de Agua , y seguimos".

Onofre Paz no oculta la felicidad de este tiempo de cosecha.

-"El sueño de Los Manseros nació cuando tenía 16 años. Me había presentado en un concurso folclórico organizado por una revista en Radio Belgrano y resulté ganador en la provincia. Elegían a un cantante de folclore ya otro de tango. Luego tenía que ir a competir a Buenos Aires, y Leocadio Torres (el otro fundador del conjunto) me había dicho: "Negro, si ganas, te acompaña a Buenos Aires, porque yo no había ido nunca y él sí. Y así fue. No se me despegó más. Y cuando perdí la instancia final, me propuso que creáramos Los Manseros. Anduvimos más de 30 años juntos hasta que por razones de salud dejó el conjunto y quedó como único dueño".

El recuerdo de esos primeros pasos con la guitarra en mano lo hacen caer en cuenta de las inevitables huellas que deja el paso del tiempo.

-"Leocadio se fue también de Los Manseros porque ya estaba un poco mayor. Los años no perdonan a nadie. Cuando empecé no me quedó afónico nunca. Cantaba día y noche. Ahora me tengo que cuidar de las cosas heladas. El helado no pruebo nunca, vino no tomo. Trato de cuidar la garganta que es mi herramienta de trabajo".

¿Los Manseros le han permitido disfrutar de la estabilidad económica?

-"En los últimos años sí, porque antes éramos conocidos, pero no había diferencia. En esta última época me pude comprar la casa, otro departamento, cambiar el auto, tener un cero kilómetro. Todo esto después de más de 40 años. Se lo agradezco a Dios, porque a la larga se dio. Ahora tenemos el gusto de decir cuánto queremos cobrar. Pero dicen que no somos careros, por eso quizás tenemos mucho trabajo. Los años no sólo le han acercado un buen pasar, sino la fidelidad. del público... A veces, me quedo pensando en lo que pasó, en el éxito o en el no tan éxito En el recibimiento del público, en el cariño que nos brinda... Ahora, mientras uno se está secando la transpiración. Cuando termina la actuación, viene la gente pidiendo la foto. Desde el escenario yo veo como tucu, tucus las luces de los flashes.

¿Qué consejo les daría a las nuevas generaciones?

-"En primer lugar hay que crear un estilo. Si es solista, dúo o un conjunto. Los instrumentos son secundarios, porque nosotros podemos poner una orquesta, pero el canto es el que marca el estilo. Y no hay que desanimarse. Hay que Sal de Santiago, porque si vos aquí nomás te van a conocer los de tu provincia, pero no en el resto del país. Es cierto que estás de que Dios está en todos lados, pero tiene la oficina en Buenos Aires. No hay que quedarse, porque a la larga esto da sus frutos. Ahí tiene el caso de Abel Pintos, con quien vamos a compartir escenario. Ese chico no imita a nadie, y es difícil triunfar con algo particular. embargo, él llegó. Yo me alegra mucho porque es argentino, y buena persona.

¿De los artistas nuevos a quién admira?

-" A Florencia Paz. Ella tiene mucho talento, no es porque sea mi hija. Pero yo trato de ayudarla en todo lo que puedo. A veces, nos toca actuar juntos, en el mismo lugar, y como ella va primero, a mí me gusta ir a escucharla Dice que no quiere ir tras de Los Manseros, y yo le digo no sos la única, hay muchos que no quieren ir detrás de nuestro".

Los Manseros Santiagueños no sólo tienen agenda con numerosas presentaciones por delante. También proyectos de un nuevo disco, que podrían llegar a grabar con Sony, según adelantó Onofre Paz. El origen internacional del sello discográfico lo invita a recordar la única gira que tuvo el conjunto fuera de la Argentina.

-"Fuimos a Estados Unidos gracias a Argentino Ledesma. Él cantaba tango y nosotros folclore. Nuestra primera presentación fue en Washington, con mucho miedo, hasta que salió uno del público y nos gritó: "Negro, canten la de Huaico Hondo". Eso nos hizo animar, agarrar confiancita. Hicimos varios escenarios, Philadelphia, Houston Y de ahí he quedado con ganas de volver, pero le tengo miedo al avión.

Fuente El Liberal

27/2/17

¿Fue una cuestión de estricto rigor profesional despojada de”protocolos”?



Por Roberto Vozza
Indudablemente que lo que ocurrió con Los Manseros Santiagueños en una actuación en Córdoba, raya con lo bochornoso, y quien muy mal quedó ante la opinión pública por su gesto torpe y descomedido fue Onofre Paz.

Y ello se profundiza aun mas por haber maltratado a su propio hijo, frente al público, a quien, según el registro del video, lo echó a “la mierda” (palabras textuales).

Quienes conocen a Paz como persona, coinciden en que es demasiado frontal para tratar y decir las cosas, no exento de soberbia y con el ánimo predispuesto a subestimar a su interlocutor.
Alguna experiencia personal con él me lo pintó tal cual; por ende, la posibilidad de algún diálogo futuro - salvo el saludo de rigor - ha quedado sepultado.

Sería de estimar que lo sucedido podría estar estrechamente vinculado con los códigos pre establecidos en el marco de la profesionalidad de la agrupación.

Onofre es hoy el “dueño” de Los Manseros. Eso está estipulado en una sentencia judicial cuando su co fundador Leocadio Torres debió retirarse por cuestiones de salud irreversibles y el avaló los antecedentes para que prospere el juicio a su favor.

Es en consecuencia, el “jefe”, el “mandante” y el resto de los componentes son “empleados virtuales” que deben acatar sus decisiones u órdenes.

Es más… a la hora del reparto de ganancias por las actuaciones, Onofre se lleva el 60% y el 40 restante se distribuye entre el resto de los componentes, según una versión del ambiente.

Los Manseros Santiagueños comenzaron su derrotero musical en 1959. Casi 60 años de actuación en escenarios de Argentina y América que consolidan experiencia para un tiempo como el de hoy de enorme competencia en el ambiente. Podría acaso circunscribirse al conjunto folklórico como que está consolidado como empresa, y quien lo dirige o manda, por cuestiones de temperamento personal y de emprendimiento exige disciplina arriba o fuera de los escenarios.

Hay un “libreto” que se debe cumplir en cada presentación, debidamente acordado o estipulado, y nadie debe salirse de él. En síntesis: hay rigor profesional producto de la experiencia y de lo que han dejado en la historia otras expresiones que terminaron sepultadas por desavenencias entre sus integrantes.

¿Qué pasó realmente en el Festival de Las Arrias en Córdoba?

Martin Paz, el hijo de Onofre se salió del libreto “para saludar a un chiquillo que estaba frente a él entre el público, o fue la gota que rebalsó para que Onofre lo despida públicamente y echándolo a la mierda?

Deslizó entonces una “cuestión de mujeres” - no del niño - para avalar su determinación de expulsar en plena actuación a su propio hijo a quien lo trató de “desagradecido”. Por qué esta expresión? Acaso por priorizarlo a formar parte del conjunto en reemplazo de Leocadio cuando no pocos deben haber pretendido ocupar ese sitial y Onofre tenía varios candidatos? “Desagradecido” ¿porque le dio trabajo y no mal pago?…

Bajo ningún concepto este comentario de tipo reflexivo pretende “limpiar” o “justificar” a Paz en tan deplorable bajeza de maltratar a Martín, su propio hijo frente al público. Ello debió haber ocurrido entre bambalinas. Lo traicionó su temperamento de “mal llevao” como se dice cuando se trata de personas de mal carácter en su forma de relacionarse en la vida social.

Pero cuidado… El asume su rol de jefe o mandante para sostener una trayectoria profesional de más de medio siglo y es el sostén de un emprendimiento artístico que en los últimos tiempos ha cobrado significativo relieve nacional en una etapa en que se procede a la renovación de sus componentes para intentar seguir fuertemente vigentes… Aplica entonces una suerte de “manu militari”… “o te portas bien y obedeces… o te vas…porque hay muchos haciendo cola”…

La hegemonía de Onofre Paz por sobre el conjunto debe ser tan determinante porque, ante la gran demanda- durante todo el verano han viajado y subido a muchos escenarios – se procure la buena integridad física de los componentes ante tantos kilómetros que recorren, actuaciones y por ende consuetudinarias trasnochadas. Esto es, en breve aseveración, exigir y mantener buena disciplina en el plantel para evitar bajones. Fuente: Patio Santiagueño II (Facebook)