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11/5/23

La vidala nace en los montes santiagueños

 


Se dice que la Vidala nace entre los montes santiagueños como música de rituales desconocidos, es un ritmo que llena de vigor a los cuerpos que la rodeen, según la mitología santiagueña. La vidala de una manera u otra narra la vida del monte en un ejemplo :La vida de un hachero que trabaja duramente dentro de él, pero su poesía es muy difícil de entender, algunas veces indescifrable como el mismo monte. La vidala no tiene danzay es una de las más bellas canciones folklóricas argentinas y la más rica en artificios y estructura. Su estilo es noble y profundo. Musicalmente se nutre de una antigua corriente andina y sudamericana culta y popular y siente luego influencias europeas posteriores. Poéticamente, establece su señorío sobre el complejo sistema de coplas, motes y estribillos y en él se manifiesta con amplitud insuperada.

Se expresa originalmente en dúo de terceras paralelas o en coro y le basta con la caja para su acompañamiento. También utiliza la guitarra y suele figurar en el repertorio de los conjuntos criollos de violín, guitarra y bombo con o sin voces.

Varios de sus elementos musicales son europeos; algún elemento tonal parece americano. Debió tener lejana boga en ambientes superiores andinos. Sus elementos poéticos son españoles.

Es una especie indudablemente antigua. Los documentos que la nombran no llegan a la línea del 1800 pero como se prueba que está formada en toda su complejidad poco después de esa fecha, se podría admitir que tiene buen espacio de vida en el s. XVIII.

El nombre es popular. En la actualidad se oye principalmente en la provincia de Santiago del Estero y no se aplica a otra especie. El área de la vidala es toda la del antiguo Tucumán. En la actualidad tiene plena vigencia en el eje Tucumán - Santiago del estero y su difusión disminuye hacia Salta, Catamarca y La Rioja y mucho más en el norte de San Juan. En Jujuy es rara, aunque hay vestigios principalmente llevados desde Salta.

De ella habla Domingo F Sarmiento en Facundo (1845) y también figuran dos en el Cancionero Argentino, publicado en 1837/38 por José A Wilde. La mención más antigua a su música es la del General Gregorio Aráoz de Lamadrid en su libro Memorias del general La Madrid, escrito en 1841, en el que habla de una interpretación que data de 1828.

Los elementos poéticos de la vidala, son tres: copla, estribillo y mote. Los dos primeros, son imprescindibles; el tercero sólo aparece con ambos, en algunas. La copla, de forma invariable, es la conocida cuarteta de versos casi siempre octosílabos con asonante o consonante entre el primero y el segundo par de versos. Lo general es la asonancia en los versos segundo y cuarto. Se denomina estribillo a cierto refrán, cláusula o letrilla, más o menos breve, análogo al que usaron los clásicos de lengua castellana en la función del retorno. Lo original del estribillo criollo es que nunca precede a la copla; lo verdaderamente curioso es la cantidad de maneras con que se "entremete" en la estrofa y rompe la continuidad de los cuatro versos. el estribillo más común es pentasílabo; sin embargo no son raros los que tienen versos de cuatro a ocho sílabas. La música desempeña un papel muy importante en estas irregularidades. 

La estrofilla que forman los estribillos puede tener dos, tres o cuatro versos juntos - entre los de la copla - o separados. Estos versos carecen a veces, de ilación; si hubiera de juzgarse por el sentido, parecerían estribillos independientes. El sentido del estribillo no guarda relación alguna con el pensamiento de la copla, aunque a veces los de carácter amoroso, coinciden y se complementan. Tampoco la rima del estribillo debe enlazar con la de la copla. Es posible que, en otros tiempos, el estribillo haya sido refrán o sentencia engendrados por la copla o ésta desarrollo del tema que sintetiza el refrán; hoy no sucede. El mote es una estrofilla generalmente pentasílaba que, con asunto independiente, por lo común, aparece entre las estrofas de la vidala separándolas y, en ocasiones, se coloca entre los mismos versos de la copla. En ciertos casos, por su forma y posición, se confunde con el estribillo. Su aparición no es constante ni necesaria.

Publicada por: Patio Santiagueño II

Fuente: Folclore Argentino

3/9/21

Julio Ayunta, Vidalero

 

La nueva obra del músico oriundo de Nueva Francia, Roberto Suarez. Realizado con mucho respeto para esta gran vidalero que tuvo el pago de Sumamao, quien formó parte de una gran camada de talentosos como, Genivero Caceres, Atanga Zalega, Abelardo Orellana, Cayetano Ledesma, Doto Quiroga, Juan Orellana, Raymundo Quiroga...a quienes también homenajea Roberto en esta zamba.

Alero Quichua Santiagueño:

Julio Ayunta nació el 18 de Diciembre de 1.914 en Sumamao, Departamento Silípica. Estudió en la escuela primaria de Sumamao. Aprendió guitarra de oído; con su hermano Andrés Roberto Ayunta cantaba vidalas de su autoría. De joven se fue a Buenos Aires; luego volvió, quedando en la ciudad de Santiago del Estero para trabajar en el Jockey Club hasta su jubilación. 

Don Julio Ayunta se incorporó al Alero Quichua Santiagueño en los comienzos del grupo nativista.

Grabó su vidala Añorando el Carnaval en el disco Alero Quichua Volumen 1. El Vidalero, gato con letra y música de Don Julio Ayunta, fue grabado por Los Coyuyos Atamisqueños en el disco Alero Quichua Santiagueño Volumen 5 con el nombre Gato del Vidalero y así se popularizó, especialmente a partir de su grabación por Alfredo Ábalos.

Otros temas suyos son: Fiesta Sumamera (chacarera), La Flor del Tunal (estilo), La Vieja Ola (chacarera), Vidala de San Esteban, Florcita de mi Santiago (chacarera), Promesa de mi chango (vidala), Noche de San Esteban (bailecito), Fiesta Sumamera (chacarera), Llegando al Pago (chacarera), No quiero verte llorar (vidala), Chacarera del Promesante, No me mires (vidala) y mucho más.

Falleció el Domingo 2 de Enero de 1.972, a los 57 años de edad. 

Julio Domingo Ayunta, hombre de la primera hora del Alero Quichua Santiagueño.

Fuente: Retratando Silipica