El Clima en Santiago del Estero

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16/9/24

SANTIAGO Y SU MAGIA

 


Una generosa crónica con fotografías publicó en 1977 la desaparecida revista "Folklore" con la pluma de Marcelo Simón para resaltar el rotundo éxito que logró la agrupación dirigida por el Profesor José Marcelo Santillán en el Teatro Astral de calle Corrientes entre el 30 de agosto y el 4 de septiembre, denominada "Santiago y su magia".

"Un aplauso sordo y gigantesco, un modelo de buen gusto, tino y rigor artístico - dice la nota- con un espectáculo de danza, música y humor con un elenco de 46 artistas".

Este elenco venía de obtener por segunda vez consecutiva el Camín de Oro en Cosquín.

Dice la nota: "El público, inicialmente integrado por santiagueños y luego engrosado por porteños, gozó de un aporte inédito, un golpe de frescura para aventar tanta mediocridad, tanto lugar común, propio de los shows musicales rotulados como expresiones de la música popular argentina, como las que se suelen ver en las salas capitalinas".

"Santiago y su magia" fue promovido por el Gobierno de la Provincia y La Casa de Santiago en Capital Federal y con las conceptuales palabras iniciales de la Profesora Marta Cartier de Hamann, comenzó la danza para exponer "El marote", "El llanto", "La Chacarera ", "El escondido ", "La zamba" y "El gato", dibujados con pudor y alegría en las tablas del Astral, al mostrar como baila el campesino santiagueño".

Ese protagonismo auténtico estuvo a cargo de María Lina Azar, Gloria Carrizo, Gladys Noemí Ledesma, Julia Gallardo, Aida Elena Coria, Nilda Azucena Chávez, Elisa Maldonado, Félix "Papi" Ávila, Julio Barrientos, Orlando Cáceres, Miguel Sánchez, Gaudencio Acuña, Walter Sambade, Ramón Juárez, Ramón Salvatierra, Dante Rojas y Raúl Adami.

"El Canto de los Quichuas" fue el cuadro a cargo de Sixto Palavecino: "Un artista y, dicho con entusiasmo, sensacional, porque lo suyo es único con sus propias obras que transpiran la recóndita humedad de Salavina".

Miguel Simón, "El Patriarca de los bandoneonistas santiagueños", se llevó el aplauso por sus interpretaciones que reavivaron la música que interpretaba con sus hermanos, acompañado por Juan de Dios Gallo en violín, "Ruso" Ledesma en guitarra y Alberto "Pampero " Paz en bombo, al hacer el cuadro "La Música de mi pueblo ".

Le siguieron Los Tobas, que al decir del abogado catamarqueño Marcos Ocampo: " cantan sin herir las coplas con gritos". Y así estuvieron: Leandro "Meneco" Taboada, "Lolo" Barrionuevo, Horacio y "Coco " Banegas.

La escenificación de "La Fiesta de San Esteban", fue increíblemente perfecta con los personajes infaltables en la vida real de la celebración sumampeña que representaron: Alberto Banegas y Martín Únzaga, Vicente "Morenito " Suárez, un hallazgo. El no hace mucho desaparecido cantor, puso una nota destacada en el espectáculo al cantar con notable fuerza una vidala con el sentimiento que lo caracterizaba. El cuadro se llamó: "Canto en el monte santiagueño ".

Tampoco faltó el humor a cargo de Amadeo "Cacho"Lobo con un abanico de cuentos con coloridos y eficacia.

La fiesta finalizó con la actuación de Los Manseros Santiagueños, aportando su vigor de siempre y que fue digna de habérsela visto y de que se repita.

La crónica de Simón concluye con un elogio para el Director del espectáculo, José Marcelo Santillán, inquieto y talentoso que fue merecedor del "eco sordo de un aplauso solitario que partió del fondo del Astral que quizás provino de su padre protector, Don Andrés Chazarreta, en cuya casa de Mitre 127, se crio y aprendió de las enseñanzas del Patriarca".

"Santiago y su magia ", revivió al cabo de 60 años, precisamente del éxito en el Teatro Politeama en Capital Federal y deslumbró al público porteño que pudo apreciar las raíces culturales del Norte Argentino.

Aquel memorable suceso aconteció en 1921 y no estuvo exento de vicisitudes, pero quedó como emblema de la historia del arte nativo nacional cuando a Don Andrés se le negaron inicialmente los escenarios porteños para actuar hasta que le abrieron las puertas del Politeama, gracias a la mediación de Joaquín de Vedia, lo que constituyó un histórico suceso".

(ROBERTO "PUPI" VOZZA para "Patio Santiagueño ")

6/6/24

Patrocinio Diaz (1905 – 16 de enero de 1969)

Considerar a esta intérprete santiagueña como tanguera es un despropósito, sólo se permite por el hecho de haber grabado con la orquesta de Filiberto tres tangos y una milonga: “El pañuelito”, “Clavel del aire”, “La canción” y “Porteñita”, de Raúl Fernández Siro y José Cánepa. El resto de sus registros fonográficos fueron canciones nativas, temas folclóricos.

Fue una delicada cancionista, una “estilista”, como la calificó en varias oportunidades el mismo Filiberto. El escritor Ricardo Güiraldes —autor del libro “Don Segundo Sombra”—, una verdadera pintura de época sobre el campo y sus personajes, dijo sobre ella: “Para mí fue la más grande folclorista criolla que he escuchado”.

Por el año 1937, la revista "Radiolandia" la entrevistó: «Nací en la propia capital de la provincia, en una casa de la calle Belgrano. Al fondo había una planta de tunas y un algarrobo centenario. Tengo ascendencia muy argentina, hasta mis abuelos lo eran. Me eduqué en el colegio de Belén, de hermanas, y una monjita me enseñó canciones litúrgicas, luego ella se quedaba horas escuchándome. ¿No se cansa? —le pregunté un día. Y me contestó que las canciones de Dios cantadas por un ángel no podían cansarla. Ya más grande estudié solfeo y piano, mi profesor era Manuel Gómez Carrillo, un alma grande. Después volví a la música para aprender guitarra, ya en tiempos de Chazarreta.

Me inicié con el canto lírico. Actué en festivales de aficionados dirigidos por profesionales que se encontraban eventualmente en Santiago. Bajo la dirección de José Osés interpreté la opereta “De Madrid a París”. Luego, con la colaboración del maestro Paride Grandi, hicimos “La Geisha” y más tarde nos atrevimos con “Cavallaria rusticana”, yo hice de Lola. Pero defraudé a todos, porque me pedían que siguiera con el canto lírico y las circunstancias me arrimaron a Chazarreta. Muy pronto intervine en un festival por él organizado e interpreté varias canciones populares. Fue cuando Don Andrés me propuso formar parte del conjunto con el que viajaría a Buenos Aires.»

Cuando llegamos, para nuestra sorpresa, ningún empresario nos quería contratar, no podían concebir que pudiera interesar un conjunto proveniente de mi provincia. Humberto Cairo, importante hombre de teatro, nos rechazó. Pero medió Joaquín de Vedia y así pudimos debutar en el Teatro Politeama, el 18 de marzo de 1921. Toda la actuación fue envuelta en una ola de aplausos. Por supuesto estaban todos los coprovincianos presentes, pero también personalidades de la intelectualidad porteña. Lo primero que canté fue “La vidala del santiagueño”. Cuando terminó la función todos querían saludarme. La prensa se ocupó de nosotros y en el diario La Nación, el prestigioso Ricardo Rojas escribió: «Era el coro de la selva y las montañas”, y de mí: “Cuando inició el canto hizo temblar el corazón argentino”. También fue parte de su repertorio la popular zamba, “La López Pereyra”.

«Todas nuestra canciones fueron de inmediata repercusión y pasaron a integrar diversos repertorios. Fuimos la primera compañía de arte popular argentino que actuó en el Teatro Colón. Luego pasamos al Teatro Solís de Montevideo, donde no sabían nada del repertorio que llevábamos. Los bailarines llamaron la atención. Recuerdo que en el debut después de cantar, un espectador me gritó: “Cantás lindo gaucha de manos negras”, se refería al color oscuro de mi piel... claro. Al día siguiente en un diario tomaron esa frase y salió publicado: “Es la primera vez que llega a nuestro teatro una criolla legítima de la patria hermana. Una gaucha de manos negras.

Después de una gira por el interior, Patrocinio se separó de Chazarreta y no actuó por tres años. Fue cuando se casó con el empresario teatral Juan T. Mauri, —que estaba asociado con Chazarreta— y tuvieron un hijo a quien llamaron Ángel, quien a los tres años salió a escena durante las actuaciones de su madre, para bailar malambo.

Fue en 1930, cuando se estableció definitivamente en Buenos Aires. Su nombre real era Patrocinio, pero en su provincia se hacía llamar Patrocinia, los medios de nuestra Capital no siguieron esa decisión y quedó como corresponde, pese a ello en la etiqueta de uno de sus discos figura con a final.

Tenía opiniones propias sobre la música popular y, con referencia al tango, dijo que lo consideraba pero era un fruto regional porteño. Para ella, la canción nacional había que buscarla en el folclore, en la vidala, por ser la que en esencia refleja el espíritu nacional.

Prosigue diciendo en la entrevista: “Para el retorno preparamos con mi esposo una gran compañía de arte americano. Colaboró el pintor Alfredo Guido, autor de bocetos y decorados. Seleccionamos bailarines, cantores y músicos de Santiago y, sobre la base de un plan orgánico que encerraba las distintas manifestaciones del cancionero del norte, hicimos un espectáculo completo. El debut también fue en el Politeama. Fue un éxito artístico, pero no económico. Queríamos llegar a Europa, no pudimos.”

“Retorné a Buenos Aires en 1927 para actuar en los espectáculos inaugurales del cine París, allí participaba Filiberto con su conjunto.” En oportunidad de un reportaje al músico, este manifestó con respecto a la primera función: “Estuvo en la platea el Presidente Alvear y el Intendente de la ciudad, yo actué con mi conjunto de arte nativo y con Patrocinio Díaz, maravillosa estilista y con Julia Puigdéngolas, inimitable bailarina de danzas autóctonas.”

Y sigue Patrocinio: “Filiberto era la voz de la pampa y de la ciudad y yo, la voz del norte argentino. Allí por primera vez canté canciones porteñas. Luego tuve muchas actuaciones, hasta que de pronto me encuentro en la radio donde descubro la definitiva labor de mi vida. Debuté en Splendid, donde estuve un año. Después Radio Prieto, donde estuve un año y medio. Luego y hasta el presente (1937) en Radio Belgrano que me brindó mucho. Intervine en la primera transmisión realizada para Europa junto a Enrique Delfino, Canaro, Ada Falcón y otros. En Belgrano integré el elenco para la primera transmisión en directo para Brasil.”

Hoy tengo amistad y me visito periódicamente con Santiago Rocca, Delfino, Gómez Carrillo, Homero Manzi. Y Filiberto se me enoja si paso una semana sin compartir un rato con él.”

Si me preguntan por la mejor cancionista de folclore, respondo sin dudar Marta de los Ríos, porque interpreta lo norteño con gran propiedad y sencillez. El folclore hay que conservarlo en estado puro, sin detener el progreso. Hay que progresar madurando. Somos un país nuevo, pero tenemos una tradición musical con más años que la Patria misma. Lo norteño tiene siglos. Yo no soy amiga de la estilización, pero los que estilizan deben aclarar que escriben creando para evitar deformaciones. En eso, estimo que hay que seguir la medida de pulcritud que persigue el compositor Sebastián Piana.”

En 1937, fue elegida la mejor folclorista argentina, en un teatro colmado de público. En 1938 decidió incluir en su repertorio canciones nativas de los países de Latinoamérica.


En el cine su imagen quedó plasmada en el film “Juan Moreira”, estrenado el 7 de septiembre de 1936, dirigido por Nelo Cosimi, donde intervinieron los cantores Alberto Gómez, Néstor Feria y Antonio Podestá. Fuente:  www.todotango.com/

29/5/24

29 de Mayo, Dia Nacional del Folclorista

En conmemoración al fallecimiento de don Andrés Avelino Chazarreta. Nació en Santiago del Estero un 29 de marzo de 1876 y allí falleció el 24 de abril de 1960. Músico, compositor y folklorista conocido como "El Patriarca del Folklore Argentino" es autor de más de 400 obras la mayoría recopiladas de motivos del folklore argentino.



25/5/24

"Melodías similares, producen confusión".

La "Chacarera del itín" y "La loretana", ambas composiciones de DON ANDRÉS CHAZARRETA, tienen melodías similares o parecidas y, cuando AGUSTÍN CARABAJAL, le pone letra, lo hace con la música de "La loretana" y entonces, ahí se genera la confusión. 

La que se conoce como "Chacarera del itín" es la difundida. Obviamente, lo diferente está en la partitura y, según JORGE LUIS CARABAJAL, hijo de AGUSTÍN, afirmó que su madre siempre dijo que con esa chacarera, tuvo problemas con SADAIC. 

Sin embargo, según Wikipedia, entre las 21 obras registradas de AGUSTÍN CARABAJAL, se encuentra "Chacarera del itín" en coautoría con el Patriarca. (Aclaramos que "La loretana" es una chacarera instrumental).

¡Hay que agudizar el oído!

"CHACARERA DEL ITÍN" (AC- A.CH.): "Por aquí pasó mi amor/ aquí fue donde la encontré, / y hasta el trébol floreció/ en donde pisaron tus pies.//Sos el día, sos el sol, / lucero del atardecer/ y mis sueños de cantor/ radiante luz de amanecer .// No me mates con desdén/ niña no me cause dolor/si me quieres ver morir/ entonces mátame de amor // Chacarera del itín, /que me. renueva la ilusión, / la ilusión que en mi jardín/ reviente de nueva una flor.// Cuando cae la oración, / ocaso adentro siempre soy/ recordando a quien yo sé/ ladrona de mi corazón // Clava el gallo su puñal/. al pecho del amanecer, / con una nueva ilusión/ al aclarar quiero volver. // Adiós prenda de mi amor/ a mis espaldas quedarás/ nada te dirá mi voz/ mi corazón te añorará. 

Chacarera del itín (chacarera) - Carlos Leguizamón

La Loretana (Chacarera) - Los Cantores de Quilla Huasi

OMAR SAPO ESTANCIERO

 


12/4/24

CUANDO MARIANO MORES CONOCIÓ A DON ANDRÉS


Si hablar de historias se trata, cuando se fundamenta el porqué de su recuperación como patrimonio histórico-cultural, bien vale abordar en registros que señalan que, en la vieja casa de DON ANDRÉS CHAZARRETA, se sentían los acordes que du Orquesta preparaba para las actuaciones artísticas que con el tiempo, tuvieron trascendencia  nacional. 

Los memoriosos recordarán los pintorescos corsos organizados por el vecindario de la calle Mitre.

A pocos metros de su casa, se había instalado un amigo y admirador: DON MARIANO SERVILLANO MARTÍNEZ con su esposa y sus 7 hijos. DON MARIANO, trabajaba como afinador de pianos y desde Buenos Aires, vino a instalarse en Santiago del Estero, confiado en su capacidad profesional,  oficio que le permitió una mayor cercanía con CHAZARRETA, quien requería de sus servicios a menudo. 

DON MARIANO, fue el padre del célebre pianista y compositor de tangos: MARIANO MORES, quien ha tuvo su precoz iniciación en el instrumento en la casa del PATRIARCA,  cimentando sus ideales juveniles de cara a ser reconocido profesional y de fama mundial. 

(Nuevo Diario,  17 de enero de 2014)

DEL LIBRO INÉDITO "ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES DE FOLCLORISTAS SANTIAGUEÑOS"DE OMAR SAPO ESTANCIERO

1/3/24

Recordando al Patriarca del Folclore



Nuestra cultura folklórica argentina comienza a gestarse con la llegada de los conquistadores españoles a nuestro territorio. Con el transcurso de los años, fue adquiriendo características propias que crean nuevas formas de vida; al involucrarse con una importantísima cultura nativa, a lo que se fueron incorporando las manifestaciones aportadas por los negros esclavos.

Aproximadamente hacia 1820 podíamos considerar la existencia de una cultura propia que iba reflejando una identidad nacional.

Hacia finales del siglo XIX se origina en la argentina lo que se dio a llamar “La gran inmigración”, donde nuestro país se ve invadido por un número considerable de extranjeros llegados de distintos países de Europa.

Estos nuevos habitantes se instalan en las zonas de puertos y de tierra fértiles (Litoral Argentino, Buenos Aires, Zona Pampeana), como así también, pero en menor medida, en el norte del país. Las nuevas costumbres y expresiones culturales de los inmigrantes produjeron un afán de modernización que motivo la repentina desaparición de la vieja cultura (En las que iban incluidas costumbres) y su alejamiento hacia los más inhóspitos rincones provincianos.

La campaña Santiagueña, no se vio afectada por la gran inmigración y supo conservar todas las manifestaciones autóctonas que quedaron en resguardo y practicadas en los lugares más recónditos de los territorios provincianos.

Todo este conjunto de expresiones culturales relegadas al olvido contenían valores fundamentales de nuestra nación argentina. La música, la danza y el canto nativo formaban parte de esas manifestaciones; solo esperaban que alguien, con una profunda noción de patriotismo, las rescatara del olvido y las volviera a la vida.

Así don Andrés Chazarreta seria la persona quien recopilaría, decodificaría y difundiría todas las expresiones culturales ocultas en los suburbios más recónditos del monte santiagueño.

Nació en la ciudad de Santiago del estero el 29 de Mayo de 1876, desde su juventud comenzó a ejecutar diversos instrumentos (Acordeón, guitarra, mandolín, piano y violín) y posteriormente aprendiendo teoría musical y solfeo, junto a su profesor Octavio Esteban.

Ampliado sus conocimientos musicales, le permitieron componer piezas musicales que nacían de su su propia inspiración y formando luego una camada considerable de alumnos.

Allá por el año 1905, enamorado de las costumbres de su tierra; mientras se encontraba por la campaña santiagueña ejerciendo su cargo de inspector de escuelas. Sintió la necesidad de transportar al pentagrama, la música de tantos cantos y bailes que con sorpresa escuchaba en cada punto ejecutar a aquellos nativos, con alma y sentimiento.

Escuchando y observando de cerca los cantares de su tierra y embebido de sus motivos y anhelos, procuro por otra parte; de que todo aquello que iba observando no quedara en el olvido por descuido e indiferencia. En 1906, resolvió iniciar una obra de recopilación realizando unos arreglos al Himno guerrero de los Santiagueños, la inmortal Zamba de Vargas. Obra que desde su infancia la aprendió de su abuela.

Se observaba en sus composiciones la sencillez e ingenuidad con que son expuestas en el pentagrama, tratando cuidadosamente de que su esencia no varíe, ni cambie su aspecto musical. Comprendiendo que modificándolos, sería ir en contra de la naturaleza y el arte en cual se presenta a nuestros sentidos.

Hacia 1911 nace la idea de presentar por primera vez, a pesar de los escasos recursos, un conjunto criollo a la que se denomino “Compañía de Arte Nativo del Norte Argentino”. Su debut, se origino el 15 y 16 de Junio de ese mismo año en la confitería “El pasatiempo del Águila” de la ciudad de Santiago del Estero; debido a que tuvo que afrontar los primeros conflictos que se le iban anteponiendo en su camino.

El poder Ejecutivo de la provincia niega al maestro Chazarreta el recientemente inaugurado teatro 25 de Mayo mediante un decreto. Luego de programar su presentación en ese teatro, el gobierno de la provincia considero que dicho coliseo estaba destinado solamente para compañías de primer orden. La noticia desalentadora no le permito bajar los brazos, fue así que el gentil ciudadano francés, el Sr. Pablo Mazure, le ofreció un espacio en su confitería, para así poder concretar tan ansiado anhelo.

El debut ocasiono un lleno total esa noche, e impactados por dicho espectáculo y admirados por el coraje de salir en frente de tal compañía, los aplausos al maestro Chazarreta fueron calurosos.

Su éxito lo motivo llevar tal conjunto criollo a la Capital Federal, pero ese sueño para ese entonces fue inalcanzable dado a la falta de recursos económicos y sin el auspicio y respaldo de ningún gobierno o institución. Esto lo llevo a presentar su compañía en el teatro Belgrano de la ciudad de Tucumán, lo que para ese entonces ocasiono una concurrencia nutrida en plateas, pero al querer presentar su segunda función, se presentaron por parte del intendente, a dar por finalizado su espectáculo considerando que no era apropiado que las “botas sucias” de sus gauchos, pisaran el escenario de un teatro donde asistían los mas aristócratas de la sociedad de aquel momento.

Con esta expresión y con el corazón dolido mientras arribaba al ferrocarril, para regresar a su ciudad, fue despedido por un grupo de jóvenes con soberbios silbidos. Al día siguiente, se publica un artículo en un diario de la ciudad vecina; con respecto a la compañía dirigida por el señor Chazarreta y, considerando nuevamente, lo poco apropiado que era presentar un espectáculo de esa índole en un teatro, considerándolo bien apropiado para ser presentado en un Circo.

Dicha situación no motivó a Don Andrés a abandonar algo que había emprendido con un gran afán, esto lo llevo a continuar con pequeñas presentaciones con su compañía en diferentes teatros y confiterías de la ciudad de Santiago del Estero. Consiguiendo en medio cada fracaso una palabra de aliento, así para el año 1916, con motivo del Centenario de la Independencia Argentina publico su primer Álbum musical. Edición que fue realizada por suscriptores que respondieron para premiar su esfuerzo.

Reconocido por el Gobernador de la Provincia de Tucumán, el Señor Ernesto E. Padilla, solicita a Don Andrés Chazarreta una presentación en un salón de dicha ciudad con un verdadero éxito.

En 1914 en una visita a la ciudad de Santiago del Estero, el escritor Leopoldo Lugones, realizó una audición privada a Don Andrés Chazarreta y con el propósito de escribir un artículo para una revista de parís, un informe al que denominó “Música Popular Argentina”. En 1917 siente la motivación, nuevamente, de conquistar Buenos aires; llegando a pesar de que ningún empresario quiso hacerse cargo de su compañía, temiendo un fracaso de la misma.

Llego a Santiago y en 1918 organizó su primer conjunto infantil presentándolo ante el público santiagueño y luego en la ciudad de Tucumán. En 1920 continuó con sus giras por el norte argentino y finalizando en la ciudad de Tucumán, continuando en añatuya en el teatro Olimpo, cuyo empresario el Sr. Juan Mauri concretaría el sueño de conquistar la metropolita.

Ese mismo año, en tiempo ya concurrido y menos pensado, llego a publicar su segundo Álbum Musical con 25 piezas criollas. A comienzos del año 1921, entusiasmado comenzó a preparar su conjunto. Mientras realizaba los ensayos en el mes de enero y febrero con su compañía, el empresario Juan Mauri se encontraba en buenos aires en la búsqueda de un espacio para concretar el espectáculo que Don Andrés Chazarreta venia organizando.

Listo ya con su grupo de músicos y bailarines para presentarse ante el público porteño, hecho que se produjo el 18 de Marzo de 1921 en el teatro Politeama Argentino. Con un éxito inigualable y con un público sorprendido por las expresiones tan representativas y novedosas, resaltando como cantante criolla a la señorita Patrocinio Díaz. El éxito perduro por un mes y diez días.

Anteriormente a este triunfo, el 17 de Marzo de 1921 Chazarreta había realizado un espectáculo privado. El espectáculo estaba destinado a la prensa, escritores y al ambiente cultural en general, entre ellos el reconocido escritor Ricardo Rojas, quien al día siguiente, publicó un artículo en el diario “La Nación” denominado “El Coro de las Selvas y las Montañas”.

El público porteño había visto de la mano de Don Andrés Chazarreta renacer aquellas expresiones culturales que habían sido relegadas al olvido por diversos motivos, y que contenían valores fundamentales de nuestra nación Argentina. Ese fue el día esperado en que alguien, con una profunda noción de patriotismo, rescato del olvido y volvió a la vida a todo ese conjunto de expresiones bien Argentinas.

Luego de un rotundo éxito, la prensa se ocupo del valor cultural de ese espectáculo y la labor que venía llevando a cabo Chazarreta. A fines de 1921, regresaba de Buenos Aires luego de dar treinta presentaciones en el teatro Apolo. Luego de un espacio de dos años, continuó con sus giras. Desde 1923 hasta 1936, con otros elementos que iba incorporando a lo largo de su difusión, resaltando como cantantes Elenita Motola, Juanita Gilardi, entre otras.

Surgió la necesidad de plasmar todas esas expresiones musicales interpretadas por la orquesta dirigida por el maestro Andrés Chazarreta, y así fue que comenzaron las grabaciones en diferentes sellos discográficos, como ser Discos Nacional (Discos Odeón), TK, Music Halls, entre otros. Luego en 1929 es contratado por la reconocida empresa discográfica “RCA Víctor”, convirtiéndose más adelante en Artista exclusivo de la RCA.

Se estima que en la RCA Víctor grabo alrededor de 400 obras entre ellas de su autoría y recopilaciones. Lo hizo con su Orquesta típica de arte nativo, solos de guitarra, conjunto de guitarras y arpa, dúos etc.

La orquesta de Don Andrés Chazarreta, estuvo conformada de innumerables maneras, pero siempre respetando los instrumentos típicos para la ejecución de música folklórica y su esencia silvestre. Llego a tocar con una orquesta de veinte músicos, entre ellos resaltaron músicos excelentes y algunos con destreza, como la fue la del reconocido arpista ciego Domingo Aguirre.

En lo que respecta en la parte del canto participaron voces femeninas y masculinas, entre esas hay que resaltar a la cancionista Patrocinio Díaz, Juanita Gilardi, Elenita Motola entre otras. En la parte masculina intervinieron las voces de Santos R. Catan (Bailarín y cantante criollo) con el acompañamiento de Don Andrés Chazarreta, también el dúo Ruiz-Acuña y el dúo A. Gonzales-M. Noriega.

En la parte de danzas que conformaba el grupo de baile de la compañía, resaltaron figuras importantísimas a lo largo de la trayectoria de la compañía de arte nativo, como ser Narcisa Ledesma (bailarina competente de aproximadamente 80 primaveras), Antonio Salvatierra “Antu Puncu”, Narciso Gómez entre otros.

El grupo de baile tuvo aproximadamente entre veinte integrantes, entre ellos gente de zonas aledañas a la ciudad y conocedores de las innumerables danzas que eran practicadas en la campaña Santiagueña.

En el año 1936, luego de conquistar al país con sus presentaciones, decidió reorganizar su conjunto infantil, viendo que en niños de edad escolar, tomaban con simpatía las danzas autóctonas. En 1937 el presidente de la Republica Argentina Gral. José P. Justo en una reunión con ministro resuelve otorgar un subsidio a Don Andrés con el objetivo de llegar a Buenos Aires y ofrecer en un Teatro cincuenta presentaciones, destinados a alumnos de escuelas normales y colegios Nacionales.

Integraban numerosos niños el conjunto infantil, entre ellos Marcelo y Víctor Abalaos, realizando una pequeña gira con este grupo de bailarines a córdoba y Tucumán. Para 1938 continuo con la recopilación de motivos criollos y componiendo hasta 1948, catorce vals con los respectivos nombres de las provincias Argentinas.

En 1941, junto a su hija Ana Mercedes Chazarreta, compositora, concertista de guitarra y discípula del maestro Julio A. Sagreras, deciden crear la primera institución dedicada a la enseñanza de las danzas nativas, con el nombre de “Instituto de Folklore Andrés A. Chazarreta” Con una considerable cantidad de alumnos, quedo inaugurado la escuela de danzas en la capital federal. Con un breve discurso oficiado por el Maestro Chazarreta.

Se crea en 1942 la orquesta de arte nativo con elementos de la orquestal Buenos Aires y músicos criollos, debutando el 3 de Mayo de ese mismo año, en el teatro Ateneo contando con la presencia del Presidente de ese entonces Dr. Castillo, altas autoridades y público en general.

Ese mismo año, arriba a nuestro país el grupo Walt, empresa norteamericana dirigida por Walt Disney, en una gira por latino América en busca de nuevas expresiones populares. En su llegada a Buenos Aires, se solicita a Don Andrés Chazarreta realizar una presentación privada en la terraza de un hotel con su compañía de músicos y bailarines para la empresa norteamericana.

Las representaciones y ejecuciones de danzas tradicionales, le sirvieron de modelo para la creación del personaje “el gaucho Goofy” del la película “saludos amigos”, y más adelante para la película “Tres caballeros - El gauchito volante”.

Llego a publicar ocho Álbumes de música nativa para piano, tres para guitarra, un Álbum de coreografías descriptivas de las danzas nativas y, aproximadamente, entre cincuenta piezas sueltas para piano y guitarra. Entre sus publicaciones cabe destacar composiciones musicales de gran interés como “El Kakuy” (tango milonga) y” Santiaguito” (Tango criollo).

Entre sus recopilaciones y composiciones se debe destacar: Siete del abril, La criollita Santiagueña, El 180, Anita (Mazurca dedicada a su señora esposa Anita palumbo), el malambo, A orillas del Dulce, Cuando nada te debía, El Pala pala, la firmeza, el palito, Cuando yo me muera, entre muchísimas más.

En 1959 es homenajeado, conjuntamente con otros artistas, al cumplir las bodas del oro como artista exclusivo de RCA Víctor. En su lugar asistió su hijo Agustín Chazarreta para recibir la medalla Víctor de oro, debido a que el estado de salud de Don Andrés Chazarreta comenzó a quebrantarse.

A comienzos de 1960, a Don Andrés Chazarreta, le toca afrontar el fallecimiento de su Señora esposa Anita Palumbo, y sumado el deterioro de su estado de salud; el Patriarca del Folklore Argentino dijo adiós definitivamente minutos antes de la medianoche del 24 del abril de 1960.

La Merced recogió su silencio eterno, como fiel feligrés de nuestra señora del la Merced, fue velado en dicho templo y luego despedido con el acompañamiento de campanas. La presencia de la banda de música de infantería 18, una camada de músicos y entre civiles, que lamentaban la pérdida de un grande del folklore Nacional, ejecutaron en su acompañamiento la zamba de Vargas, la siete de Abril y el Vals Santiago del estero.

Para Chazarreta sus sueños se habían concretado, solo quedaba que el pueblo con un verdadero afán de patriotismo como lo fue el, siguiera en la lucha incansable de defender, preservar y difundir nuestra identidad cultural. Todo aquello que nos identifico e identifica como verdaderos Argentinos.

Solo queda decir, que no es posible proyectar un futuro artístico, social y cultural sino se rescata lo valioso que nos lego el pasado. Fruto de grandes patriotas, luchadores por amor al arte y las expresiones populares derivadas del sentimiento profundo de aquellos que fueron gestando una nación, e inspirados por los motivos silvestres que ofrecen estas tierras. Fuente: www.aleroquichua.org.ar

25/1/23

Aquel escondido de Vuelta de la Barranca

 Publicada en FBK por Patio Santiagueño



A lo lejos, las guitarras y el tum! tum! de las cajas anunciaban el Carnaval.

Andrés, Javier, Pedro y Roque estaban pasando unos días de vacaciones y de alegre camaradería en la finca de Domingo Herrera, en la Vuelta de la Barranca. ¡Era una barra formidable!

El vergel del Santiago de ayer, era La Vuelta de la Barranca a pocas leguas de la ciudad. Conglomerado de gente bien, de criolla y venerable estirpe, diríase que por aquel entonces era también un venerable patriarcado. El noventa por ciento de una clase de igual nivel social, que mantiene hasta hoy su nobleza, su hidalguía y su bien vivir.

Arpa, violín, guitarra y bombo, arrancan en una chacarera. Bailan los compadres: don Pedro y doña Dolo; don Segundo y doña Dominga. En la mudanza, las mujeres escobillan entre el humo de los estruendos, un ir y venir de serpentinas y una verdadera lluvia de agua florida y polvo de arroz perfumado. Es ya pasado el mediodía. La fiesta está en lo mejor. Pavos, gallinas, lechones y cabritos van saliendo del horno.

En un grupo de amigos se comenta:

Está Chaza y sus amigos, le pediremos que toque algo para nosotros.

Y se hacen distintos grupos de sobremesa. Andrés toca la guitarra. Pese a su juventud, diestro era ya para pulsar las cuerdas. Nuevamente los músicos entran en acción: el escondido, una zamba, una chacarera. Cerca del arpa, Andrés acompaña. Tenía obsesión por la música nativa y en aquel Carnaval aprendió del ciego arpista varias piezas, entre ellas el escondido. El clásico escondido, el tradicional, el típicamente folklórico norteño que más tarde publicó en su Primer Álbum de Música Nativa.

Cuando una vez le pregunté, dónde lo había aprendido, me contestó:

Lo aprendí del ciego Carmen, siendo muchacho, en La Vuelta de la Barranca, en una celebración del jueves de las comadres en lo de doña Dolito Herrera, la tía de domingo.

(Del Libro: El Eterno Juglar. Andrés Chazarreta, su vida y obra. Buenos Aires: Ricordi Americana-Autor: Agustín Chazarreta)

31/5/22

Una historia que ni Walt Disney se quiso perder

 

Walt Disney baila una zamba en la terraza del Alvear Palace Hotel
frente a Don Andrés Chazarreta y su orquesta de música nativa

Cada 22 de agosto se conmemora el Día Internacional del Folclore. La razón es simple: en esa misma fecha, en 1846, el arqueólogo inglés William John Thoms utilizó la palabra 'folklor' en un escrito publicado en la revista The Athenaeum de Londres.

El concepto deriva de "folk" (pueblo, gente, raza) y de "lore" (saber, ciencia), y se conjuga como el "saber popular", según sintetiza la página oficial del Ministerio de Cultura de la Nación.

El Día del Folclorista, que se celebra cada 29 de mayo, desde el 7 de abril de 2011, cuando fue promulgada la Ley 26665, que lo instituye en memoria del natalicio de Andrés Chazarreta. Nacido en Santiago del Estero, Chazarreta es considerado el primer difusor de la música argentina y principal promotor del género que lo llevó por todo el país, desde 1906 con su Conjunto de Arte Nativo, cuyo momento histórico fue la presentación en el Teatro Politeama, de Buenos Aires, el 16 de marzo de 1921.

No es que a Don Chazarreta se le ocurrió así porque sí convertirse en un pionero del género; al contrario, el hombre pasó 27 años de su vida ejerciendo la docencia, mientras, eso sí, saldaba su apetito musical tocando la guitarra, la mandolina, el violín, el piano o la bandurria.

Pero en 1905, con la Zamba de Vargas, inició una tarea de recopilación que continuó por más de cincuenta años. Ahí sí, no sólo fue de los primeros en emprender una tarea de recopilación del cancionero popular, sino que además fue el primero en crear y sostener su propia compañía de música y danza. En ese afán, llevó el género a la categoría de espectáculo y a ámbitos que hasta entonces le estaba vedado.

Bajo el título "El coro de las selvas y las montañas", el poeta, historiador y político Ricardo Rojas publicó en el diario La Nación una entusiasta crítica que ensalzaba la presentación como “un trozo de la vida del interior trasplantada a la ciudad cosmopolita”.

Un golpe a la mandíbula del refinamiento de la alta sociedad que suponía que los teatros habían sido construidos para algo muy distinto que para mostrar gente descalza y con una parva de años encima haciendo una música que no sonaba a salones europeos.

En cambio sí sonaba a lo que desde entonces iba a empezar a ser conocido como triunfo, refalosa, cuando, escondido y una pila más de estilos musicales a los que el tiempo les dio un lugar para consolidarse como parte de acervo argentino.

Dicen los que saben que aquella presentación de 1921 en el Politeama marcó un antes y un después en el desarrollo de la música folclórica argentina.

Lo bueno de la cuestion fue que lejos de ser un fiasco, la presentación tuvo tal éxito que lo llevó a hacer varias presentaciones. Eso hizo que para muchos aquel acontecimiento fuera tomado como una suerte de "fundación moral del folclore".

A tal punto fue relevante y trascendencia el trabajo del hombre, que en 1941 el mismísimo Walt Disney pidió conocer a Chazarreta, durante la visita de "buena vecindad" que lo trajo a la Argentina. El encuentro se dio en la terraza del Hotel Alvear Palace, donde el difusor de nuestro folclore junto a su grupo ofrecieron una "función" que incluyó la interpretación de al menos una zamba y un gato, de la que los muchachos de la compañía del ratón se llevaron algunos apuntes en forma de partituras.

Aquella visita, enmarcada en la Política del Buen Vecino impulsada por Franklin D. Roosvelt en busca de sumar aliados para su país en el contexto de la Segunda Guerra Mundial sirvió también para que Walt se alejara por un rato de los conflictos salariales que lo enfrentaban a sus empleados.

Es verdad que a nivel político los resultados no fueron del todo fructíferos, teniendo en cuenta la "neutralidad" no tan neutral a la que eligieron apostar los "líderes" locales, pero don Disney aprovechó su tour también para familiarizarse con la obra de Florencio Molina Campos. Pero esa es otra historia.

En lo que respecta a Don Andrés, aquél cruce en los techos del paquetísimo hotel de Recoleta seguramente sirvió para que luego los creativos de la gran familia de Mickey y compañía ambientaran musicalmente la parte que en la película "Saludos amigos" le tocó protagonizar al "gaucho" Goofy.

En el filme, estrenado en la Argentina en octubre de 1942, el personaje baila danzas tradicionales argentinas como la zamba, la chacarera, el malambo y el pala-pala. Y claramente parte de lo que Walt y su gente vio en aquella terraza porteña también quedó reflejado en el segmento dedicado al "gauchito volador", en la producción animada Los tres caballeros.

Además del Instituto de Folclore que llevó su nombre y se multiplicó y expandió por todo el país a través de sus 72 sedes y, por supuesto, sus presentaciones, que tuvieron un último capítulo el 11 de octubre de 1956, junto a la Compañía de Arte Folklórico Andrés Chazarreta, dirigida por su hijo Agustín. La cita fue en el Teatro Casino, en Maipu 338.

Andrés Avelino Chazarreta murió el 24 de abril de 1960. Su obra sigue ahí.

Fuente: Historiasperdidas de Buenos Aires

19/4/14

Andres Chazarreta, el patriarca demolido


19 de abril de 2014 a la(s) 15:26
En la meca de la Chacarera, donde veneramos las abuelas
donde juntamos la algarroba, con la luna como una siembra
allá donde marchan los bombos con plegaria y polvaredas
andan los cucos de siempre demoliendo la historia nuestra
porque el negocio inmobiliario, mas que la vidala da rentas
y los dandys de la cultura no les interesa las herencias...

Don Andres Avelino Ahazarreta viejito churo del pago,
pongo una flor de coplas para abrazarlo y taparlo,
por todo lo que nos a dado con su poncho de barro
cuando venga la topadora esa que arrasa los ranchos
esa que cercena al coplerio que milenario anda cantando
achalay mi tierra mojada ahi se vienen los caranchos...

están demoliendo la historia el POLITEAMA fue un milagro
una vez un chango moreno trajo la copla al asfalto
una gran epopeya un Alejandro Magno alojero y de veranos
allá donde la Telesita huye pa que no el maten los pájaros
véase tamaña insolencia-ignorancia sacrilegio de las urnas
en el palenque de los sueños del santiagueño olvidado...

levanten las guitarras, como un fusil del desamparo
tapen esa casa con chuzimantas, con yanarca y miel de palo,
pinten las calles sonoras, con almamulas quichuas de antaño
hagan una trinchera de bombos quemen pala-pala y quebracho
un gran brasero en al puerta patriarcal, como un rezo cotidiano
y sangren mudanzas en la vereda, insolentes pies descalzos...

yo pongo mi sangre mi exilio mi herida, como curación y palancho
griten a los cuatros vientos, la cultura no se demuele se honra a destajo
no hay de ser de santiagueño, demolerte TATAY abuelo el rancho
ihspar la copla de lo montes, el linaje,por el morro inmobiliario
cada sonckoy es una casa, demos al sangre si es necesario
pa que nadie nos tape la copla, ni nadie nos cague a sopapos...

una vez quemamos los templos, anunaty santiagueño macho
pongan ancha -sinchi chacareras, avísenle a MAILIN lo que está pasando
somos chujschalos y no tenemos miedo, somos sus gajos árbol sagrado
y que nadie venga pisar las chaquiras de los sueños vinchucados
somos los hijos de santiago y al PATRIARCA quieren borrarlo
le estan pegando ala cultura,y el que te JEDI,mira pal otro lado...

no hay de ser de santiagueño,olvidar y esconder el rabo
ashpa manta nos protege porque de ahi venimos caminando
que pasen por sobre nuestros cuerpos,ahi estaremos parados
mirando al sol, sembrando un futuro, con bordoneos de antaño
viva mi pago coplero!!,juira genuflexicos de sueldo pagado!!
viva PATRIARCA CHAZARRETA, su rancho fue y será nuestro amparo...

(En solidaridad con al casa de nuestro PATRIARCA DEL FOLCLORE-
DON ANDRES CHAZARRETA-ante el proyecto de ser demolida-
si este es el FUTURO DE SANTIAGO?IO NO LO QUIERO!!)
esta nota será emitida todos los folcloristas santiagueños
"para que cada uno, según rece su alma
haga lo que tenga y diga lo que tenga que decir"


Duende Garnica

28/11/13

Andres Chazarreta

Don Andres y su orquesta

Chazarreta, Andrés A. Santiago del Estero, 29-05-1876; Santiago del Estero, 24-04-1960. Recopilador, guitarrista y empresario. Huérfano de madre a los cuatro años, se crió junto a su abuela y a sus hermanos. En 1895 se recibió de maestro y ejerció la docencia de niños y adultos hasta 1906, llegando a ser Inspector de Escuelas en 1905. 

También fue maestro y ocupó cargos directivos en escuelas militares. De niño tocaba la'armónica y el acordeón. Ya adolescente, sus hermanos le enseñaron rudimentos de guitarra con los que aprendió a rasguear zambas, chacareras, escondidos, vidalas y gatos. En 1902 comenzó estudios de teoría y solfeo y técnica guitarrística, lo que le llevó a interesarse por un tiempo en música académica europea entonces en boga. Como integrante de una pequeña orquesta, conoció la ejecución de danzas como valses, mazurcas, schotis, lanceros, serenatas yotras que se bailaban entonces en los salones aristocráticos. En 1960 interpretó públicamente en un teatro d esa ciudad la Zamba d Vargas, un tema tradicional que había transcripto y arreglado paea guitarra y que hizo editar en Buenos Aires en 1908 por la Casa medina, firmándolo como propio. Influído por la Literatura tradicionalista y por las representaciones gauchescas de los circos criollos, formó un elenco con bailarines y músicos santiagueños aficcionados para poner en escena las danzas y canciones tradicionales de la época. 

En Julio de 1911 debutó en teatro Pasatiempo del Aguila, obteniendo un clamoroso éxito, a pesar de la oposición oficial y de ciertas aristocracias locales, que veían en estas representaciones un resabio del pasado 'bárbaro". poco después repitió la presentación en Tucumán, donde se renovó el rechazo oficial y la aprobación popular. La compañía dio otros espectáculos en diversos puntos de las provincias del noroeste. Mientras tanto, Chazarreta continuaba con su labor docente y su tarea de recopilación y transcripción de las obras de las cuales iba tomando conocimiento. 

En 1918 viajó a Bs. As. con el fin de interesar a literatos y empresarios en la presentación de su compañía, pero no tuvo eco. En 1920 se asoció con el empresario teatral Juan Mauri. Este - quién más tarde se casaría con la cantante de la orquesta, Patrocinio Díaz- obtuvo entonces el porte`no Teatro Politeama. La compañía debutó a allí en Marzo e 1921, y permaneció en cartel por más de un mes a razón de 2 funciones diarias. Este éxito posibilitó la realización de giras por ciudades como La Plata, Rosario, Paraná, Córdoba y Montevideo. Desde entonces y hasta 1939, ya fuera con su compañía o con sus grupos de niños, Chazarreta retornaría año por medio a la Capital. Fundó allí en 1941 la Academia de Danzas Nativas y en 1942 la Orquesta de Arte Nativo. En 1937 y 1943 encabezó audiciones en las radios Nacional, Belgrano, El Mundo y Stensor. Desde 1929 hasta 1959 grabó innumerables discos para la RCA Víctor en solos, dúo, tríos, cuartetos o con la orquesta, que llegó a tener veinte integrantes.

OBRA EDITADA: En Santiago del Estero: Álbum musical santiagueño de piezas criollas coleccionadas para piano, publicado en homenaje al Centenario de la Independencia Argentina, 1916; En Buenos Aires: Segundo Álbum musical santiagueño de tonadas y bailes criollos para canto y piano, en 1920; Tercer Álbum musical de tonadas y bailes criollos para canto y piano, 1923; Cuarto Álbum para piano y canto, 1927; Quinto Álbum de Música nativa, 1934; Sexto Álbum de Música Nativa, 1935; Séptimo Álbum de Música Nativa, 1940.

Autor: Emilio Pedro Portorrico (*)

"Diccionario Biográfico de la Música Popular de Raíz Folklórica"