"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma." - Beretolt Brecht -
15/6/24
A 49 años de la muerte de Agustín Carabajal
25/5/24
"Melodías similares, producen confusión".
La "Chacarera del itín" y "La loretana", ambas composiciones de DON ANDRÉS CHAZARRETA, tienen melodías similares o parecidas y, cuando AGUSTÍN CARABAJAL, le pone letra, lo hace con la música de "La loretana" y entonces, ahí se genera la confusión.
La que se conoce como "Chacarera del itín" es la difundida. Obviamente, lo diferente está en la partitura y, según JORGE LUIS CARABAJAL, hijo de AGUSTÍN, afirmó que su madre siempre dijo que con esa chacarera, tuvo problemas con SADAIC.
Sin embargo, según Wikipedia, entre las 21 obras registradas de AGUSTÍN CARABAJAL, se encuentra "Chacarera del itín" en coautoría con el Patriarca. (Aclaramos que "La loretana" es una chacarera instrumental).
¡Hay que agudizar el oído!
"CHACARERA DEL ITÍN" (AC- A.CH.): "Por aquí pasó mi amor/ aquí fue donde la encontré, / y hasta el trébol floreció/ en donde pisaron tus pies.//Sos el día, sos el sol, / lucero del atardecer/ y mis sueños de cantor/ radiante luz de amanecer .// No me mates con desdén/ niña no me cause dolor/si me quieres ver morir/ entonces mátame de amor // Chacarera del itín, /que me. renueva la ilusión, / la ilusión que en mi jardín/ reviente de nueva una flor.// Cuando cae la oración, / ocaso adentro siempre soy/ recordando a quien yo sé/ ladrona de mi corazón // Clava el gallo su puñal/. al pecho del amanecer, / con una nueva ilusión/ al aclarar quiero volver. // Adiós prenda de mi amor/ a mis espaldas quedarás/ nada te dirá mi voz/ mi corazón te añorará.
* Chacarera del itín (chacarera) - Carlos Leguizamón
* La Loretana (Chacarera) - Los Cantores de Quilla Huasi
OMAR SAPO ESTANCIERO
14/6/23
A CUARENTA Y OCHO AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE AGUSTIN CARABAJAL
Por Miguel Coria
Agustín CarabaJal fue uno de los artífices del folclore santiagueño, símbolo de una época laboriosa de nuestra música, fue el junto a muchos otros artistas los que trabajaron para difundir el folclore santiagueño en Buenos Aires.
Nació en La Banda el 14 de
agosto de 1933 en el seno de una familia humilde, con el tiempo se transformo
en un icono de la música popular. Apadrinado por el Presidente de La Nación Agustín
P. Justo por ser el séptimo hijo varón y de quien recibió su nombre, siendo
niño junto a su familia se dedico a la cestería, eran fabricantes de canastos
de caña hueca que luego comercializaban en el ferrocarril o en algún negocio
grande del pueblo bandeño.
Recibió de su hermano mayor,
Héctor, las primeras enseñanzas en la guitarra, pero el joven Agustín había
nacido con un talento natural que lo llevo a convertirse en uno de los grandes
autores, armonizadores, arregladores y compositores de la música argentina.
Profesionalmente debuto en
Santiago conformando dúos con su hermano Carlos y el cantor salavinero Antonio Ramírez,
para luego integrar la última embajada que el padre del Folclore Andrés
Chazarreta llevo a Buenos Aires para presentarse en un teatro. Allí en la
Capital Federal conoció a dos hermanos guitarristas, Osvaldo y Luciano
Duthu y junto a Antonio Ramírez dieron
origen a una de las más recordadas agrupaciones del folclore argentino, Los
Cantores de Salavina.
Ya de vuelta en La Banda y después
del fatal accidente automovilístico que se llevo la vida de tres de los
integrantes de Los Cantores de Salavina, regreso a su tierra a buscar alivio al
dolor por la muerte de su amigo Antonio Ramírez. Después de un tiempo, junto a sus hermanos Carlos y Raúl y su
sobrino Cali fundaron Las Voces de Salavina que luego cambio su nombre para
llamarse Los Caraba jal, agrupación que con los años se transformaría en uno de
los consagrados conjuntos del folclore argentino.
Agustín Caraba jal figura
fundamental del folclore santiagueño y argentino, murió un 14 de junio de 1975,
víctima de una enfermedad terminal, tenía 42 años, se fue muy joven, no alcanzo
a disfrutar del prestigio, la fama y el éxito que hoy tiene su apellido, pero
su legado sigue presente en la memoria colectiva del santiagueño y en su obra,
sobre todo, se recuerda su gran merito de imponer un estilo, una forma de
expresar el arte nativo y de hacerlo popular.
Mi homenaje.
(La foto que acompaña el
comentario pertenece al archivo de mi familia y muestra el acompañamiento de
los restos de Agustín Carabajal al cementerio bandeño. Allí aparece mi padre
acompañando y dándole el último adiós a un artista que la vida le permitió
conocer. La foto la retractó Chito Martínez y la tomo desde la terraza del
Centro Recreativo)


