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2/4/24

La Taba - Un juego antiguo y olvidado


Juego propio del gaucho, sea rico o pobre. No puede haber reunión sin unos tiros de taba.

Taba, se llama un hueso que tiene el animal vacuno, en la pierna, en la parte que forma el garrón; aunque también tienen taba los ovinos, cerdos, etc., pero la empleada en el juego es la de vacuno y grande: de buey o de toro viejo...”Murió el buey, murió el toro…ché!  Sacale las tabas”.

La taba tiene una parte cóncava labrando sus rugosidades, como en forma de S o formando dos caras, del lado opuesto es casi lisa. Cara o suerte se llama la parte de la S. Culo la parte lisa o contraria.Se prepara la cancha (lugar donde se va a jugar), tratando de despejar el suelo de pastos, accidencias del terreno, etc., bien firme, humedeciendo un poco el terreno fuera de la línea del tiro, para los que les gusta clavar (que es tirar la taba, dando una vuelta o vuelta y media en el aire, y caiga sin movimiento). Las canchas tienen un largo de 7 pasos en general, pero se tiraba en canchas de 8 y hasta 9 pasos, que eran las canchas de tiro largo.

Los límites se marcan haciendo una raya recta con la punta del cuchillo o también estirando un hilo fino, sujetado en sus extremos por clavos o grampas hechas con alambre.

Los jugadores, unos parados, otros en cuclillas, rodean los costados de la cancha, haciendo sus apuestas de “Al tiro voy… tanto” (al que tiraba la taba), o “Al que espera, juego” (contrario).

Previamente, los que tiran la taba han depositado en el medio de la cancha, la cantidad que juegan.

Tirando por alto la taba de extremo a extremo de la cancha, si cae con el lado de la suerte par arriba, gana el que la tiró; al revés, pierde. Si cae de costado, no hay juego.

Lo cortó.- Se dice cuando un jugador al tirar la taba echa suerte de entrada (cortó al contrario, y otro jugador toma entonces la taba).

Pisar la taba.- Significa que el jugador que esto hace, una vez dilucidada una jugada, “copa la parada”, para tirar él.

Taba cargada.- Se decía de una taba que, agujereada en un lado, muy disimuladamente, se le ponían chumbos para que al ser tirada, hiciera contrapeso. De ahí lo de “tabas culeras”.

Taba herrada.- se llama cuando a la taba se le colocan planchuelas de metal (hierro o bronce) de la forma y contorno de ambas caras, a fin de evitar el desgaste. Es general que del lado de la S (suerte), tenga algún dibujo o corte bien visible."Roberto J. Bouton - "La vida rural en el Uruguay" (1961)

Folclore musica y noticias 

27/9/08

El truco

El juego "nacional" de naipes, el truco, también fue perseguido. Como observa con inteligencia Julio Mafud en Psicología de la Viveza Criolla, en el truco el argentino "puede imaginar o violar la realidad.

El truco es el único juego que permite al argentino ser en su mundo como él quiere ser. Existe algo que hay que apuntar con insistencia: los sueños o la ficción en este mundo compartido equivalen a la realidad." "No es que en cualquier juego no suceda más o menos lo mismo. 

Lo fundamental es que en el truco la victoria o la derrota dependen más del hombre, del jugador frente al jugador, que del valor inamovible de las leyes y los naipes del juego." Nuestro "juego nacional" no está basado en la inteligencia del contrincante sino en su capacidad para engañar al adversario, para "hacerlo entrar". El truco es un juego árabe que fue introducido por los moros en España, donde lo llamaron truque o truquiflor. 

El vocablo tiene origen portugués, y significa "trampa". En Dichos del Truco, publicado por la Editorial Selene, se lo define como un juego en que "la mayor parte del éxito estriba en engañar a los contrarios haciéndoles creer que se tiene tal o cual juego". Son buenas, se dirá cuando se perdió el tanto y no se canta para que los demás no conozcan el juego. Venga, se le advierte al compañero para que no juegue una carta alta aunque la tenga. Una carta del Obispo Sebastián Malvar y Pinto al Rey el 11 de diciembre de 1780 señala que "el juego de banca está muy difundido y es el azote y ruina de la ciudad, habiéndose llegado a jugar hasta veinte mil pesos entre los vecinos; hasta los niños y niñas de más tierna edad se dedican a los juegos prohibidos, facilitándoles sus propios padres el dinero". 

La preocupación de las autoridades o de la Iglesia distaba bastante de la moral: como ya vimos y veremos también más adelante, cada estado de prohibición iría acompañado de un aumento del precio del producto o de la cuota por la protección que lo apañara. Fue prohibido por un bando de Rivadavia en 1812 y perseguido y proscrito hasta fines del siglo pasado.