El Clima en Santiago del Estero

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30/5/24

Las versiones más importantes sobre la leyenda de la Telesita

Felix Coluccio

Cuenta la tradición que Telésfora Castillo, a quien llamaban Telesita, había nacido en Tolojona, en la costa saladina de Santiago del Estero. 

Era de extraordinaria belleza y ambulaba constantemente por el interior de los bosques, frecuentando algunos boliches donde cantaba y bailaba, habiendo quien asegura haberla visto en la misma ciudad de Santiago del Estero. 

Los paisanos se acostumbraron pronto a la Telesita, a quien querían por su bondad y sencillez. Pero un día -ellos lo dicen- amaneció quemada en un rancho, habiendo quien afirma haberla hallado muerta en una acequia a tres leguas de la ciudad de Santiago del Estero. Lo cierto es que después de su muerte, la Telesita estaba más cerca de los campesinos que antes y se le han atribuido milagros sorprendentes. Se encomendaban -y aún lo hacen- a ella, ofreciéndole un baile con bombo y violín. Y aseveran que así que se producía una pérdida de algún vacuno o prendas de valor eran robadas se hallaban indefectiblemente después de ofrecerle un baile en el que abundase el aguardiente hervido con poleo. 

Las reuniones que se hacen en su homenaje se llaman de todo el país, sobre una u otra canonización popular, las conferencias y mesas redondas, así como los libros editados para difundir su conocimiento, algunos exclusivamente sobre una sola canonización, como ha ocurrido con la Difunta Correa, Pancho Sierra o la Madre María.

Telesiadas, y se llevan a cabo en la casa del que ofrece el baile. Se prepara un muñeco de papel o trapo y se lo coloca sobre una mesa o catafalco, simulando así el cuerpo de la Telesita. Cuatro o cinco velas puestas a su alrededor se encienden antes de comenzar el baile. Cuando éste se inicia, el promesante y su mujer bailan siete chacareras seguidas, y entre una y otra se bebe una copa de caña o aguardiente (los dos danzarines). Después se generaliza el baile y corre abundante la caña, cerveza o vino u otra bebida cualquiera. La música se ejecuta especialmente en los siguientes instrumentos: caja, bombo, violín y guitarra.

Las canciones que tradicionalmente se tocan son chacareras, zambas, gatos, etc. También se escuchan "coplas al angelito", es decir, no alusivas a ella. La fiesta termina a la madrugada, hora en que la imagen de la Telesita es quemada ritualmente, para rememorar el triste fin que en vida tuvo la Telésfora.

La Telesita tiene ciertos puntos de contacto en lo que se refiere a la posibilidad de culto y ofrendas, de rescatar lo perdido, con el Negrito del Pastoreo, el Alma del Quemadito y la Difunta Correa en nuestro país, con el Sacy Perere en Brasil y el Señiles de Panamá.

RICARDO ROJAS- de su libro "El país de la Selva"

Requirió el capataz sus armas, y caminó tras el paloapique, por la orilla laguna. Llegaban del callejón bullentes ecos, y hasta la tranquera del corral los visionarios perros atropellábanse toreando. Nada se discernía, sin embargo, a pesar de la noche diáfana. Algunos sauces lacios sombreaban la opuesta margen, hasta donde se extendía el agua, aplanada en quietud de espejo. De súbito, varios patos domésticos que dormitaban por allí,se despertaron parpando pavores a la desaforada, cuando una sombra pasó de fuga bajo aquellos árboles, reflejándose invertidas en el bruñido azogue de la presa. Se hizo largo silencio, el hombre corrió hacia allá, y vió a la aparición, semivestida de harapos, pugnando por safarse de los perros, y apercollándola, gritóle:

_¿Sois de este mundo o del otro?
La luna se arrebujó de nubes en aquel instante; sutil penumbra veló como de intento la campaña, y una carcajada estridente, larga, cromática, respondió a su reclamo.

¡Era la Telesita!

Tiempo hacía que peregrinaba por los bosques tan extraña mujer. Conocida su fama y su bondad, la acogieron caritativamente; pernoctó en el galpón y al día siguiente avióse, para aparecer después a las riberas del Dulce o sobre la costa del Salado. Se llamaba Telefora o Teresa; tenía padres y hermanos; hasta se indicaba el sitio de su cuna: Paaj - yaquitu... Pero tanto había impresionado al alma crédula de la raza su vida vagabunda y excéntrica, que comenzaron por adulterar en diminutivo de leyenda su nombre bautismal, y concluyeron después de su trágica muerte por convertir su espíritu en una especie de Dionisios femenino y sin forma, cuyo culto en la selva era como en la Grecia jubilosa, culto de guirigayes y coplas, de libaciones y danzas.
Yo he visto esas ceremonias.

Habíamos galopado largo trecho del monte, y a fin de que las cabalgaduras descanzaran, nos detuvimos en un rancho, casi a mitad de nuestro camino. Al acercarnos, se sintió la música entre la confusa arbórbola; y columbramos después el grupo de los que en el antepatio de la choza, bailaban a la luz de la luna. Moraba allí una vieja alegre, bien conocida en el lugar, por ser la madre de dos muchachas jóvenes, zarca de ojos la una, morena de tez la otra, y ambas dispuestas siempre, lo mismo para una arunga que para un marote. Siendo sábado esa noche, estaban de fiesta...

Cuando asomamos al corro, un hijo de una señora, jarifo como sus hermanas vino a ofrecerme su anacrónico chambao de aloja, a menos que prefiriese escanciar jinebra, en bote donde habían suxsado ya más de veinte labios.

Danzaban chacareras en aquel momento, y a son de cuerdas, el cantor decía:

Si de cristales fuesen
Los corazones
Qué bien claras se viesen
Las intenciones.

Y uso los pies de la pareja, en la postrer mudanza,chisporrotearon cohotes; zahumóse el aire con el hedor de la pólvora; corvetearon caballos bajo los árboles; sonaron voces y palmoteos en la turba; y así volvió a mostrárseme el cuadro ya conocido de las orgías selváticas. No siendo carnaval , ni reyes, ni noche buena, ni otra alguna de las ocasiones clásicas, pregunté el motivo de la fiesta.

- Es una promesa a la Telesita. - me bisbisó un paisano cuyo bigote en garfio adornaba las ondas comisuras de su boca sensual. Averigué quién era la Telesita, y él respondióme con laconismo rehacio:

- Ánima milagrosa...
Como en ese instante se acercaba el ladino de la casa, él abundó en explicaciones.
- Si usté quiere ganar una carrera, o sanar un enfermo, o encontrar una cosa que se le pierda... vamos: algo que usté desea le hace una promesa a la Santa.
- ¿Promesa de qué?
- De ponerle un baile.

Era su deidad milagrosa, la pobre loca oriunda de esas breñas, santificadas por las devociones. Cuando vivió en el bosque, aparecíase hoy en una estancia, más tarde en otras de comarcas luengas. Salvaba a pie distancias fatigosas, recogiéndose a la vera de los caminos, donde asustaba muchas veces a los viajeros nocturnos, o pidiendo albergue en los ranchos, donde enconde tales jornadas. traba un chuse para dormir, un lienzo para cubrir su engurrunido seno, y para el hambre o la sed de tales jornadas: aloja, charqui, locro, amka, lo que pudiesen darle en el desmantelado chocil. Vagaba sin cesar y sin destino, llevando inoficiosamente a cuestas, sobre el pachquil de la cabeza, de un punto al otro de la selva, carga de leñas y de trastos. La acogieron primero con timidez, en seguida con piedad, al fin con cierta supersticiosa inquietud... Era su rostro bello dentro del tipo de la raza; pero la fijeza anormal de su mirada, cernía sobre su faz algo de lúgubre _ el almaentera náufraga en ancestrales desventuras.

Y agregaba mi interlocutor:

- El promesante paga las velas y los licores.
Entonces preguntábale yo:
-¿y qué se hace en el baile?
A lo cual respondía generosamente:
- Cupar y danzar y cantar... El promesante debe tomar siete copas por Ella... Cuando las velas se acaban, el baile sagrado concluye; pero quienes quieran pueden seguir.
-¿Y las velas?
- Ahí están- y se empinó, señalándome con el índice catorce cabos derretidos y coronados por tantas llamas lívidas que oscilaban, umbral adentro de la oscura choza, sobre una mesa adornada de randas y flores.

El rito encerraba, quizás, mucho de ingenuo, mas en su espíritu era fiel a la tradición. La Telesita había sido alcoholista y aficionada a los bailes. Muchas veces desvió su rumbo al oir en la noche de las espesuras natales, el compás de los bombos. La acogían también allí; y este recuerdo debió inspirar de nuevo en medio de la selva santiagueña, los cultos dionisíacos que originaron la tragedia antigua: no faltaban ni la deidad orgiástica, ni la ronda báquica ni el ditirambo del coro, a cargo aquí de los trovadores populares:

Cuando un pobre se emborracha
De un rico en la compañia:
La del pobre borrachera
La del rico es alegría.

Veíase a las claras cómo se amrgaron allí las supersticiones católicas del milagro, las costumbres paganas del bosque, y la suprema intuición metafísica que adoraba al puro espíritu de la muerta sin haber caído en las formas de un subalterno fetichismo: pues a nadie se le hubiese ocurrido tallar en la madera de sus árboles la efigie de la santa.

-¿Lo ve a ese mozo que está pintando cerca del violinista?- me preguntó después el del coloquio.
-¿Cuál?
- Ese saco blanco ... Bueno: ese mozo estaba muy mal enfermo... ; lo agarró fuerte el costado...; quince días en cama....; ya la médica dijo que no se iba a levantar... Le hicieron una promesa a la Telesita: y ahí lo tiene usté.
Y como en el curso de la conversación preguntasen si ya había concluído la parte religiosa del baile, me respondieron:
- No, señor. Este es más largo porque son dos promesas: la otra fue para que la Telesita hiciera encontrar un caballo de mi primo.
- ¿Y lo encontraron?
- Sí, es ese mala cara que está en el palenque.
Seguían en el corro coplas, músicas, piruetas, contradanzas, aplausos, chundas, zapateadas, libaciones, contoneos, zarabandas y cohotes- mientras el mozo se expedía con tan fácil locuocidad, gracias a los licores que escanciara.

¿Cómo había podido esa vida tan siniestra inspirar este culto tan alegre? ... Fueron los días de la Telesita, torvas ambulaciones de neurosis concluidas en un desenlace de tragedia. Recorrió los senderos como una sombra de delirio. Lo despeinado de su breña encuadraba en hirsutos aladares el rostro lleno de inconciencia mística. Impresionaban la orfandad de su suerte, sus peregrinaciones angustiosas, la noche trágica de sus ojos, su mutismo habitual y siniestro, su castidad incólume, y la juventud que ardía como una llama lóbrega sobre su sexo ya marchito... Iba descalzo el pie, de sudores tringosa la vestidura, y raída por la hostilidad de los ramajes... Hasta que cierto día su cuerpo nómade se extinguió en un incendio de árboles, de donde su alma taumaturga surgió beatificada por el espíritu del fuego.

Encaminándose por el bosque en una de sus habituales peregrinaciones murió quemada, según la tradición. Marchaba por su ruta, aquella tarde de invierno, aterida de frío, cuando vio resplandecer a lo lejos un árbol coronado de llamas. Lo incendiaron, tal vez, a designio, industriales que buscaban carbón; o casualmente propagóse alguna hoguera dejada al pie por otros viajeros de la víspera. La vagabunda se acercó para calentar sus entumecidos miembros, y una lengua de fuego, de las que abrazaban el tronco, lamió el graciento andrajo de su falda, encendiéndola de antuvión. Huyó la desventurada por la ruta, dando gritos atroces; pero el viento contrario de su fuga atizábala cual a una desvastadora tea. Llagada hasta los huesos, flameaban fuegos como alas rojas sobre sus hombros; y en su frente, voraces llamas como cabelleras de furia. Y dijérase que allí, consumida su carne por ese elemento de biblíca purificaciones, su alma desencarnada pudo expandirse mas hermosamente trágica en la infinitud de su demencia, hasta que olvidados los episodios reales de su vida, y perdurables sólo cuanto hubo en ella de extraordinario, el viejo culto de los muertos la erigiese en deidad protectora del bosque donde nació. FBK: patio santiagueño

20/3/15

20 de Marzo Festival del Rosquete en Loreto, Santiago del Estero.


En la ciudad de Loreto, se realizará el tradicional festival del Rosquete que permite mostrar a Santiago del Estero y al país, la cultura loretana, el rosquete, su tejeduría y su folklore. De esta manera revaloriza su patrimonio artesanal, gastronómico y sus costumbres ancestrales. El mismo contará con figuras de primer nivel nacional, provincial y local. Este es otro Importante evento que espera albergar turistas de varias Provincias Argentinas.

Historia, el Primer festival

La historia de este festival comenzó a escribirse el 7 de Diciembre de 1967, cuando en la voz de Hugo Ocaranza resonó la frase: ¡Aquí Loreto, festival de folclore del rosquete y el cigarro en chala, tierra de promisión y futuro!. Desde entonces, el festival loretano recorrió un camino que le deparó instancias favorables y otras que lo obligaron a bajar su persiana hasta tiempos más propicios.

No se puede hacer referencia a los inicios sin recordar a Juan Angel Gómez (fallecido el 25 de Junio del 2007), uno de sus impulsores más destacados, quien integró el Centro de Folclore y Cultura (CFC) que se formó el 10 de agosto de 1967, con el fin de rescatar los valores culturales locales y darles difusión.

El festival nació como un homenaje más a la Virgen de Loreto y nunca se pensó que este encuentro comunitario tomaría rápidamente trascendencia nacional, al igual que los festivales de Frías, Ojo de Agua, La Banda, Las Termas de Río Hondo y Añatuya.

Hoy, casi 50 años después, la ciudad del rosquete se prepara con marcado entusiasmo para vivir una nueva edición de este encuentro de la música, la danza y las tradiciones. Como todos los años, Loreto será punto de encuentro para muchos loretanos que caminan lejos del pago y que esperan este acontecimiento para regresar y reencontrarse con sus seres queridos.

Conoce la receta de una delicia de la gastronomía en Loreto, Santiago del Estero

La ciudad de Loreto en Santiago del Estero se encuentra a solo 62 km de la Capital y es conocida por el manjar dulce denominado “Rosquete”, que son gigantescas roscas dulces bañadas con merengue fabricadas por las ” rosqueteras loretanas”. Ideal para disfrutar con amigos y acompañar el mate. Es tanta la popularidad que cobró que la ciudad fue declarada Capital Nacional del Rosquete y sede del Festival del Rosquete . Además el 10 de diciembre se festejan las populares fiestas patronales, en conmemoración a su patrona la Virgen de Loreto.

¿Cómo llegar?
La ciudad de Loreto esta ubicada sobre la ruta nacional Nº9, posee las principales avenidas y varias calles asfaltadas. El santuario Nuestra Señora de Loreto – patrona de la ciudad se encuentra en la zona céntrica. Además de oficinas municipales tiene un hospital Zonal, una clínica privada y una comisaria

Receta del Rosquete Loretano
Ingredientes:
El principal es mucho amor, tiempo y una compañía que cebe unos buenos mates.
12 yemas
4 huevos enteros
1 cucharadita de sal
2 cucharaditas de alcohol
2 cucharadas de margarina
harina común (cantidad necesaria)
Ingredientes para el blanqueo:
2 claras de huevo
1 taza de azúcar
1 taza de agua

Preparación:
Comenzamos batiendo las 12 yemas con los 4 huevos, agregar la harina y la sal previamente tamizadas. Mezclar hasta que se espese, añadir el alcohol, la margarina y amasar bastante.
Dar formas a los rosquetes (forma de rueda) de más o menos 5 cm. de diámetro y ponerlos a hervir en una olla, aproximadamente 2 minutos.
Luego se los escurre y se los deja secar al sol. Una vez seco se los cocina en un horno fuerte durante 30 a 40 minutos hasta que se doren.

Para blanquearlos:
Hervir una taza de agua con el azúcar, formar un almíbar a punto hilo. Aparte batir las claras a punto nieve. Agregar el almíbar caliente, unas gotas de limón y seguir batiendo.Con esta preparación pintar los rosquetes con un pincel. Publicado en FBK por Patrimonio Santiagueño

26/12/14

Festividad de San Esteban, Sumamao Dpto San Martin.

Queríamos compartir con ustedes este fragmento extraído de “El Folclore de santiago del Estero”, de don Orestes Di Lullo. Recordemos que este relato es de comienzos del S XX. 

En el Dpto. San Martín, a orillas del río dulce, existe todavía la vetusta población indígena de Sumamao, en donde se celebra la festividad de San Esteban, en el mes de diciembre.

La imagen de San Esteban, llamada “San Esteban chico”, perteneció a la señora doña Mercedes Chapa de Zurita, a mediados del S XVIII, la abuela del actual propietario, don Francisco Juárez, de mas de 60 años, que vive con el santo en Maco, departamento Capital. Es desde este punto que todos los años “arranca” la procesión que se dirige con música de bombo, violín y “corneta”, hacia Sumamao distante 12 leguas, después de celebrar un baile el 20 de diciembre a la noche, y para el cual llegan del lugar originario hombres y mujeres con banderas rojas. Durante el trayecto se bebe, se cantan canciones profanas (pues no hay rezos para el santo), y entre “tiros” y “estruendos” se llega a la casa de don Escolástico Zurita, en Santa Maria donde “hacen noche” con bailes y libaciones. La segunda jornada tiene por meta la capilla de Silipica, donde se deposita al Santo, mientras los acompañantes se desayunan y descansan. Por fin, el 25 llegan a Sumamao, siendo recibido por la población que lo espera a orillas del río “pa verlo pasar”. La imagen es depositada en una casa de su propiedad, que posee de tiempos inmemoriales por el legado de don Dámaso Beltrán, y allí se “pone” baile y se obsequia a los concurrentes: aloja, mate, café, bebidas varias, que se compran con la limosna del santo.

“San Esteban chico”, es un santo alegre. No se acerca a la iglesia de Sumamao y no tiene reza. Viste de rojo y su imagen, antigua, es tosca. Es el niño que al nacer Jesús fue con la nueva a los pastores, siendo tomado en el trayecto (que hizo corriendo), por una tormenta de piedras, alguna de las cuales recogio en su manto. Por eso, le asignan el patronazgo de las lluvias y dicen de el “que nunca salio en suelo seco”. En tiempo de los “diezmos t primicias” se acostumbraba regalar al santo las mejores frutas, huevos y cereales. Algo de estas costumbres recuerdan las ofrendas que todavía le hacen.

El 26 son las fiestas, que consisten en la “carrera de los indios” y los “vivas de los alfereces”. A las 12 del día, acompañados por jinetes que tocan la “corneta”, los corredores, vestidos de rojo, salen de gallegos, distante dos leguas, que corren a pie. Antes de partir, puestos de rodillas, besan una cruz que hacen en tierra, ceremonia que llaman “adoración de la tierra”. Al llegar, se postaran ante el santo para “tomar gracia”. De inmediato, son sajados en las venas de las piernas para que no se “empalicen”. Las carreras de efectúan como “promesas” o en cumplimiento de ellas. Los “vivas” consisten en correr a caballo “vivando a los alfereces”, por bajo unos arcos de ramas, que estos, al nombrar al santo “encargado” de sus hijos, levantan como promesa, llenándolos de roscas y golosinas. Los “vivadores”, a la carreta, disputan al “ventajao” estas ofrendas.

1/9/14

San Gil, una festividad santiagueña

Esta celebración se realiza en Sacha Pozo, departamento Banda y la encabeza la familia Hoyos de Covacho. Es una tradición con antecedentes de más de 100 años. Según el Santoral católico, se festeja el 1º de septiembre y fue un abad de origen egipcio (siglo III d. C). Esta manifestación popular se desarrolla en dos momentos:

Agosto: "El Velatorio del Santo", se realiza el 24 de agosto por la noche. Y los promesantes entre rezos y cantos de alabanzas, se preparan para la peregrinación del día siguiente que irá desde Sacha Pozo hasta la Capital (aprox 42 kms).

Durante el viaje se hacen 3 paradas con mesas para comer y descansar: San Gregorio, cabritos y lechones; La Granja, vaquillona; La Banda, gallinas, empanadas y sopa.

En esta celebración es muy importante el papel de los Síndicos:

Síndico Principal: es el que organiza la urna con la imagen y guarda por la seriedad de los promesantes y las banderas y autoriza las paradas o continuación del Santo; además lleva las llaves de la urna.

Síndico de andas: se encarga exclusivamente de la atención y cuidado con que se transporta el Santo. En caso de colocarse ofrendas de flores, velas, promesas de plata, dinero, etc. lo comunica al Síndico principal cuando se llena la alcancía, para que vacíe el cofre.

El día 26 se hace misa y se pasea la imagen en peregrinación.

Septiembre: Esta se realizaba propiamente en Sacha Pozo, en la casa de la familia Hoyos, depositarios de la imagen quienes por herencia deben mantener la tradición por una promesa hecha hace más de 100 años por un antecesor de la familia a un peregrino español portador del Santo, llamado según las referencias orales, Juan Gil Gutiérrez, que fue huésped de la familia y que al morir se los legó pidiéndoles hicieran todos los años decir misa en honor de dicho Santo.

En el lugar de la celebración se forma una feria con ventas diversas y la festividad culmina alrededor de las 6 del día 2, momento en que la imagen del Santo da una vuelta a la capilla para ser saludado por última vez.

21/5/14

TERMAS DE RÍO HONDO Y LAS "AGUAS DEL SOL"

La ciudad de Río Hondo, cuyo nombre original era Miraflores, es un centro de turismo cuya importancia radica en el balneario termal junto al río Dulce. Sobre este mismo río se halla el Dique Frontal, el cual embalsa un lago artificial apto para la náutica y la pesca deportiva.

El dique fue inaugurado en 1967 con el fin de atenuar las crecidas, mejorar el riego y generar energía.

Las aguas del río Dulce eran ya conocidas desde la época precolombina con el nombre de Aguas del Sol. El prestigio de la ciudad existe desde hace siglos; los príncipes del Alto Perú - los incas- llegaban a las "aguas milagrosas" para disfrutar de un microclima único y darle energía termomineral a sus vidas.

Antes de la llegada de los españoles habitaban la zona aborígenes sedentarios, los tonocotes. Estos se ubicaron a orillas del Soconcho, río de aguas mansas, que en quechua se llamó Misky Mayu y los españoles tradujeron como Río Dulce.

Fueron los príncipes incas quienes organizaron caravanas desde el Cuzco, cruzando el altiplano hasta las orillas del Misky Mayu, para aprovechar las virtudes de las yacu rupáj (aguas calientes) consideradas por ellos de origen divino.

Los incas decían que sus manantiales traían el fuego de la tierra y daban milagrosamente la salud al sufriente o al enfermo. Su fama se extendió con los relatos hasta el imperio del Hijo del Sol, en las alturas del Tahuantisuyo.

Las postas de Vinará y Miraflores le acercaron viajeros ilustres en la época de la Conquista: San Francisco Solano, los congresales de Tucumán, el Ejército del Norte, Facundo Quiroga y los Taboada.

A comienzo del siglo XX, Termas era un villorrio de 300 habitantes y comenzaban a surgir los primeros hoteles para el turismo que encontró algunos precursores a fines del XIX, ya que el primer alojamiento se construyó en 1884.

Fue reubicada a 21 kilómetros de su sitio primitivo en el año 1966, para construir el Dique Frontal.
Su emplazamiento original se encuentra cubierto por las aguas del lago.

Fue declarada ciudad el 6 de septiembre de 1954, pero el Municipio obtuvo su autonomía recién en 1958 y se eligió como primer intendente municipal al sr. Luis Jorge Manzur.

Hoy, es el mayor centro turístico de la provincia y uno de los más importantes de la región.

Se cuenta que san Francisco Solano pasó por la antigua villa rumbo al Tucumán, para proveerse de madera de nogal y construir el templo que hoy se levanta en la ciudad capital de Santiago del Estero. Al regresar, se encontró en las cercanías de Villa Río Hondo con el gran río crecido (río Dulce). Era humanamente imposible vadearlo, pero el santo, se cuenta, desató su cordón, lo arrojó al río y dijo: "Río Hondo, no impedirás nuestro paso". Entonces las aguas se abrieron. Fue el primero en tocar la otra orilla y dejó sus huellas y la de su mula en una piedra que aún se conserva y venera en la nueva Capilla Villa Río Hondo.

A partir de este hecho milagroso, el Santo de la Cruz y el Violín es venerado en la región y el nombre original de Miraflores se transformó a Río Hondo. 
Fuente: facebook/elpatiosantiagueño

23/10/13

La algarrobiada

Orestes Di Lullo. El folclore de Santiago del Estero
En todos los puntos de la provincia se practica la costumbre de salir en caravana para la cosecha de algarroba. Eran célebres las algarrobiadas que se efectuaban en "El Polear", al otro lado del río, cerca de la ciudad, una de cuyas casas -la de Doroteo Gómez- era el centro de una intensa peregrinación de gente de Santiago que, con árganas, "tipas" y "ponchos" acudían el 24 de diciembre a la cosecha de algarroba. 

El regocijo tenía también un sentido religioso, pues el día del "nacimiento" se velaba al Niño Dios con bailes y cánticos. Allí se escuchaban las notas arrancadas al arpa por la prodigiosa destreza del "finao Lauriano", justamente reputado como uno de los mejores arperos de aquel tiempo.
Durante la noche, después del pesebre, las zambas, los gatos, las chacareras mantenían alerta con sus notas joviales el espíritu de la fiesta. De los árboles colgaban los "noques" repletos de aloja; en torno de los fogones se cocinaban las más suculentas viandas; los hombres en corro bebían enormes "chambaos" y el amor, proclamado mil veces en la canción y la música de las guitarras y cajas y en los giros de las danzas, bajo la noche cálida, constelada de estrellas, era natural y libre; como el deseo incontenible; como la alegría, desbordante.

"El Polear" es todavía un recuerdo vivo de la ciudad. Era el lugar donde residía y había que ir a buscar el amor, como en los campos de la antigua Arcadia. Pasada la fiesta, desocupada el alma, hombres y mujeres con la carga de la cosecha de algarroba en "veranos" y "pozuelos" y niños y doncellas con el haz de leña sobre sus cabezas que sostenían el "pashquil" regresaban al hogar en alegres caravanas, por los caminos olorosos de salvia y de poleo; cruzaban el río llenando el silencio de risas y alegrías, y recomenzaban la tarea diaria, nunca apremiante, con elrecuerdo de la sonrisa de los labios y en la luz de los ojos. 

Hasta aquí lo que escribía Di Lullo en 1943, hace setenta años. Todavía recordamos los que fuimos niños allá por los 50 el gusto por juntar algarroba blanca y negra para disfrutar la dulzura y el alimento que esta fruta natural nos brindaba. Lo mismo la añapa refrescante que salía de la molienda. Bueno es recordar que ella nos hacía aguantar mejor el calor, mientras el tacku (algarrobo en quichua) nos ofrecía sombra a nosostros los chicos y a los animales en esas siestas de 43 grados a la sombra, en tiempos en que la heladera era un lujo. Esto es bueno que lo recuerden aquellos que quieren recuperar la soberanía alimenticia. Con algarroba, mistol, chañar, piquillín. miel de balas, docas, tunas, arrope de algarroba, de tuna y de chañar y otros regalos de la naturaleza sabíamos complementar nuestra dieta santiagueña.

 Fuente: www.desdelolvido.blogspot.com.ar/