El Clima en Santiago del Estero

Mostrando entradas con la etiqueta ECOLOGIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ECOLOGIA. Mostrar todas las entradas

30/10/23

Arsénico en acuíferos: influencia sobre la salud de la población

RESUMEN

En diversas regiones del país, el suministro de agua para bebidas se ve seriamente difícil por la existencia de aguas subterráneas con elevados contenidos de arsénico y flúor (también vanadio), lo que las hace tóxicas para el consumo, pues estos elementos químicos se acumulan en el organismo que produce patologías denominadas hidroarsenicismo y fluorosis. En este trabajo nos ocuparemos del As por su carácter carcinogénico y la importancia que reviste en el territorio argentino. El objetivo del presente estudio es identificar áreas críticas con aguas subterráneas que poseen alto contenido de arsénico.

PALABRAS CLAVE: hidroarsenicismo, arsénico, acuiferos, contaminación, HACRE

INTRODUCCIÓN

El origen del As en las aguas subterráneas de la Argentina es atribuido a la actividad volcánica ocurrida en los Andes durante el Cuartario. Esa actividad fue muy intensa en el Altiplano ya ella se deberían las altas concentraciones de As que poseen los ríos Rosario, Pastos Chicos, Chorrillos (3.5mg/l MILIGRAMOS POR LITRO) y San Antonio (0.7 mg/l) cercanos a San Antonio de los Cobres, Salta. ; en el río Jáchal, SanJuan (0,10 a 0,15 mg/l) (Trelles, 1970) y el San Antonio (0,15 a 0,8 mg/l), Anta, Salta (Esparza,1996). Como consecuencia de ese vulcanismo, en el E. de la llanura Pampeana se habrían acumulado grandes depósitos de vidrios volcánicos que contienen As (vidrios frescos 11±0.78, vidrios alterados 14.7± 0.70) (Nicolli 1987). La solubilidad del As depende de la alcalinidad del agua, especialmente aquellas ricas en bicarbonato de sodio. En cambio es caso o no se encuentra en aguas ricas en sales de calcio o magnesio aunque sean bicarbonatadas o sulfatadas. Las aguas subterráneas que contienen mayores concentraciones de arsénico son las muy alcalinas.

El As predomina en acuíferos profundos (probables ambientes lagunares del Cuartario que recibieron sólidos en suspensión desde la Puna luego concentrados por evaporación) en Santiago del Estero: Monte Quemado a 90-100 m; Selva: 0,57 mg/la 40 m de profundidad (Dodero et al, 1984), en Santa Fe (Rufino), Chaco, La Rioja y Salta. En el NE de la Provincia de Santiago del Estero, estudios realizados por Martín et al (1993) sobre 340 pozos concluyen que aquellos ubicados sobre los paleocauces localizados en el W del departamento de Alberdi proveen de agua con relativamente bajos contenidos de As, aunque con gran contaminación biológica. En cambio los pozos ubicados sobre el abanico aluvial de las Sierras Subandinas (al W del Departamento de Copo), poseen una gran importancia hidrológica pero con altos contenidos de As (máximos de 0,60 mg/l) asociados a las mayores profundidades (80-110 m). Predomina en las capas superficiales (estratos de cenizas volcánicas acumuladas también en el Cuartario por acción eólica o bien por la descarga de sistemas lagunares desarrollados en la Puna) en la provincia de Córdoba (Bell Ville, cuenca del río Tercero), centro y norte de la provincia de Santa Fe, norte y sur de la provincia de Buenos Aires (Paoloni et al 1999); norte de la provincia de La Pampa (Jacinto Araus 0,4 mg/l según Dodero et al 1996b), Tucumán (6 a 30 m) (Esparza, 1996), y San Juan (Trelles et al, 1970; Gavarotto, 1984) . Las aguas de Huinca Renanco (Córdoba posee 0,302 mg/l, ADI CANADÁ 1996).


ANTECEDENTES

El Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE) es una enfermedad producida por exposición de la población a la ingestión prolongada (crónica) de agua que contiene sales de arsénico (hidro-arsenicismo), que afecta a gran parte de la población (endémica) de una región (regional) lo cual constituye un ejemplo interesante de analizar como complejo eco-patógeno (Picheral, 1982) . Progresivamente la enfermedad evoluciona en cuatro periodos: hiperhidrosis palmoplantar con prurito y descamación, conjuntivitis, vómitos o diarreas; hiperqueratosis  palmoplantar con lesiones dolorosas que impiden caminar y realizar tareas manuales,  melanodermia del tronco y parte superior de los miembros y cancerización (cáncer de Hutchinson,  epitelioma de Bowen).

La enfermedad fue descrita por primera vez en la Argentina por Goyenechea (1917) que la denominado “enfermedad de Bell Ville” por la procedencia de los pacientes. Ayerza (1917) describió las manifestaciones cutáneas características por lo que estas recibieron la denominación de “enfermedad de Ayerza” y Tello (1951) le dio la denominación actual con la que es conocida en los círculos médicos de la Argentina.

Tello (1986) registró 339 pacientes provenientes de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Chaco, Buenos Aires y Salta. Biagini et al (1995) entre los años 1972 y 1993 detectan otros 87 enfermos provenientes, la mayoría de ellos, de las provincias de Santiago del Estero, Chaco y Salta, y en menor número de Córdoba, Santa Fe y de Chile. Trelles et al (1970) transcribieron una estadística del período 1934-1944 registrada por el Hospital Regional de Bell Ville donde se detectaron 511 afectados de arsenicismo. Ayerza (1917), sobre una población total de 8.534 habitantes, se refiere a 1.300 enfermos (15%) para Bell Ville.

Penedo y Zigarán (1998) realizaron un mapa de riesgo para la provincia de Córdoba, basándose en la incidencia de patologías relacionadas y los tenores de arsénico actuales en las aguas de consumo humano. Relevaron 40 localidades midiendo el contenido de arsénico tanto como el pH y relacionaron estos datos con la tasa de mortalidad por cáncer de piel y órganos blandos. Los mayores índices de riesgo los encontraron en la zona de llanura (departamentos de San Justo, Marcos Juárez, Unión, Río Cuarto y Río Primero).

Paoloni et al (1999) publicaron un mapa de riesgo para la región sur de Provincia de Buenos Aires demarcando zonas de hasta 1 mg/l en los alrededores de la localidad de Médanos.

En los Estados Unidos el As ha sido asociado con un mayor riesgo de cáncer de próstata, enfermedades cardiológicas, nefritis y pericarditis (Lewis et al 1999), cáncer de piel (no melanomas) (Calderón el al 1999), aunque no está claro si esos efectos se producen con los niveles de As que recibe esa población (0.05 mg\l) (Karagas et al 1998). Por lo tanto se requieren mayores investigaciones sobre el consumo de agua con arsénico y sus efectos en la salud. Concha et al (1998) estudiaron el metabolismo del As en la población de San Antonio de los Cobres, Taco Pozo y Rosario de Lerma con resultados diferentes en las concentraciones de As en sangre y orina de niños y mujeres por lo cual habría una variación considerable. interindividual además de un polimorfismo genético en esta cuestión.

MATERIALES Y MÉTODO

Se trabajó con información de las máximas y mínimas concentraciones de arsénico en aguas subterráneos publicados por Obras Sanitarias de la Nación (1942), Trelles et al (1970) y Gavarotto (1988). Se georreferenciaron 125 localidades con concentraciones de arsénico superiores a 0,05 mg/l que es la norma permitida para la Argentina (Fig. 1). Se trazaron isolíneas de máximas (Fig. 2) y de mínimas (Fig. 3) concentraciones de arsénico en los acuíferos. Se utilizó Autocad 2000.


RESULTADOS

El área con problemas de arsénico en sus acuíferos coincide con la llanura pampeana hasta el norte de Santa Fe y Santiago del Estero, área de mayor producción ganadera y mayor concentración de población.


Las isolíneas de máxima muestran áreas de mayor concentración en acuíferos en el NE de la
provincia de Córdoba (La Francia 12,0 mg/l), O de la provincia de Salta (San Antonio de los Cobres, 2,9 mg/l) y SO de la provincia de Buenos Aires (Médanos, 2,0 mg/l) .

Las isolíneas de concentración mínima, pero también de elevado contenido de arsénico, muestran una zona de 2,00 mg/l en La Francia (Córdoba) y 0,60 mg/l en Vila, provincia de Santa Fe; 0,50 mg/l en San Marcos Sur y Assunta en el SE de la provincia de Córdoba.


DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Se calcula que en el país hay más de 1 millón de habitantes en área de riesgo (Rivero, 1998). En las ciudades se trae agua de origen superficial desde otros lugares o bien se trata el agua para extraerle el As por medio de una variedad de procesos como la coagulación, el ablandamiento por medio de cal, la extracción de Fe/Mn, el intercambio iónico. , la reversión de electrodiálisis y la filtración a través de membranas (ósmosis inversa). Estas tecnologías son costosas de instalar y de manejar, requieren un nivel relativamente alto de entrenamiento del operador y poseen limitaciones de naturaleza química. Por ejemplo, el ablandamiento por medio de cal no es práctico en aguas de baja dureza y, tanto el intercambio de iones como la ósmosis inversa, demuestran un rendimiento pobre.

en presencia de concentraciones de sulfatos superiores a 25 mg/l, como ocurre con las aguas de Huinca Renanco (ADI CANADA 1996). En Selva, Santiago del Estero se instaló en 1980 una planta por ósmosis inversa. El pozo capta agua a 40 m de profundidad con 0.57 mg/l de As y el agua industrial sale con 0.3 a 0.5 mg/l. La red de distribución cuenta sólo con 8 canillas públicas y 4 domiciliarias (hospital, iglesia, delegación municipal y planta de tratamiento) (Dodero et al, 1984).

En Monte Quemado, Santiago del Estero, Obras Sanitarias de la Nación instaló una planta de tratamiento por el método de adsorción con sulfato ferroso en 1951 que en 1978 seguía funcionando (Dodero et al 1996a). La provincia de Santa Fe licitó el abastecimiento de agua potable y saneamiento para 15 grandes ciudades (1,8 millones de personas), cinco de las cuales (200.000 habitantes) reciben agua con valores superiores al código alimentario argentino (0,05 mg/l), por ejemplo Tarragona (cerca de Rufino) (0,27 mg/l). (Madiec et al, 1998).

Según la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación, en 1989 había 1.461.584 habitantes localizados en áreas con aguas contaminadas por As y F. Los mismos aún no tienen servicio de red y utilizan pozos para captar agua de acuíferos, que poseen altos valores de As, o de aljibes que recolectan el agua de lluvia pero que tienen lesiones que conectan con el acuífero (Pérez Gattorna 1996). La mayor parte de ellos viven en las provincias de Córdoba (691.000) y Santa Fe (316.434),

La Pampa (187.000), Chaco (170.000), Buenos Aires (71.000) y Santiago del Estero (20.400). Esta población, dispersa o viviendo en pequeños núcleos, necesita tecnología simple y de bajo costo que permita remover el nivel domiciliario. Sin embargo, esto presenta complicaciones como la falta de energía eléctrica, el bajo nivel educativo, la escasez de recursos humanos calificados, la  necesidad permanente de apoyo técnico y el suministro de reactivos para mantener operando el sistema (Sancha 1996). Con el objetivo de paliar el grave problema en este tipo de poblaciones, la provincia de Salta desarrolla desde junio de 1995 una experiencia piloto con el método de floculación-adsorción-decantación (abatimiento de alrededor del 70%), para lo cual proveyó de 40 equipos a los Departamentos de Anta (Tolloche y Las Lajitas), Los Andes y Rivadavia (Rivero, 1998). También la provincia de La Pampa instaló desde el año 1978 sistemas de potabilización.

del agua para reducir la contaminación de As mediante ósmosis inversa en La Humada, Algarrobo del Águila, Limay Mahuida, Mauricio Mayer (0.15 mg/la vestigios) y Metileo (0.05 mg/la vestigios). Las dos últimas tienen red con medición de consumo en la conexión domiciliaria y las tres primeras localidades tienen red de agua sin tratamiento y canilla pública para agua tratada. El concentrado que queda como residuo se vuelca a una laguna existente (Lastiri et al 1984) sin ningún tipo de protección para impedir su reinfiltración al acuífero.

Según Pérez Gattorna (1995) el tratamiento por coagulación, sedimentación y filtración es el adecuado para nuestro país pues admite aguas crudas con concentraciones de 1.00 a 2.00 mg\l (rango que supera a la mayoría de las aguas arsenicales de la Argentina), tiene un costo moderado y, además, porque ya hay instaladas en el país una importante cantidad de plantas de este tipo. Si en el futuro los límites máximos de As en el agua de consumo se reducen, se podrían optimizar estas plantas existentes como hoy se hace en los Estados Unidos. Si adoptamos los nuevos límites máximos para el As recomendados por los países altamente industrializados (entre 0,01 y 0,02 mg/l), la tecnología existente tendría dificultad en detectarlo y desconocemos si puede rebajar el contenido de As a esos niveles, además de que los costos de tratamiento de las aguas serán elevados (Faiguenbaun, 1995).

No sabemos como han sido establecidos los límites del contenido de As para las aguas de bebida; si sólo se han relacionado experimentos con animales extrapolando las dosis al peso de los humanos, empíricamente o mediante estadísticas. Lo que si es cierto es que muchas personas consumen agua con contenidos de As que superan los límites establecidos por los países desarrollados y aún por el Ministerio de Salud de la Nación. Existe entonces un amplio campo de trabajo que es necesario desarrollar en bien de la salud de la población.

18/8/21

Agosto, el mes de la tierra

Agosto es el mes de la Tierra, cuando se comienzan los preparativos y la siembra. Mes de vientos, que impulsan a las semillas en su vuelo depositándolas en algún lugar, cubriéndolas lentamente con la tierra que el wayra esparce para que comiencen su periodo de contracción en la profundidad y con las lluvias del mes y de septiembre exploten sus nacientes brotes.


Tradicionalmente el 1 de agosto se realiza la ceremonia a la Pachamama. Los hermanos andinos vienen conservando esta tradición de agradecimiento y reciprocidad con todo cuanto existe, a través de los duros embates de las conquistas, la modernidad y la tecnología separatista.

Se prepara una gran fiesta comunitaria, con la consciencia de la Vida, donde la primer agasajada es la Madre Tierra agradeciendo los alimentos y el sustento dados y los que vendrán; se le pide permiso, se abre un hoyo en la tierra (boca) y se le da de comer tabaco, sagrada coca, chicha, dulces, el alimento que se ha preparado para todos con gran dedicación...primero se alimenta y se festeja a la tierra, a la Pacha, a todo cuanto existe, danzas y música y luego, la comunidad comparte sus alimentos. En cada región varían detalles de esta ceremonia antigua, sagrada y verdadera, pero su esencia en todos lados es la misma: la de reciprocidad y agradecimiento con la Pachamama.

Involucra todo: tierra, aire, sol, insectos, ciclos, animales, humanos, viento, agua, plantas...todo. Es el espacio-tiempo a través del cual somos.

23/12/19

Agua, una cuestión de vida o muerte

"El agua es un bien social, por lo tanto no debe existir el agua privada", dijo Carlos Seara, Geólogo experto en Hidrogeología.


–En Córdoba, se utilizan aproximadamente 400 litros de agua diarios por persona en ámbitos urbanos. ¿Es una cantidad razonable?
–En atención al sistema climático, a la pluviosidad anual, a la recarga de cuencas y la densidad de la población, lo lógico sería que el consumo disminuyera en un 50 por ciento.
–En algunas localidades (Laboulaye, por ejemplo) la provisión domiciliaria de agua se hace por cañerías diferenciadas. Por una, agua potable para ingesta humana, y por otra, la no potable, para riego y limpieza. También hay tendencia a colocar medidores. ¿Son efectivas estas acciones?
–Son maneras necesarias para evitar el derroche y reducir los costos en el proceso de descontaminación y desmineralización del agua.
–Es común ver en lugares públicos o privados que colocan carteles en sus parques que dicen “riego con agua de pozos propios”. Puede haber pozos en propiedades privadas pero, ¿hay agua privada?
–El agua es un bien social, por lo tanto no debe existir el agua privada. Los pozos en propiedades privadas debieran estar sometidos a un régimen de control por parte del organismo oficial que ejerza el poder de policía.
–¿Cuál es el estado general de las cuencas de agua en Córdoba?
–En general, las cuencas hídricas provinciales se encuentran muy degradadas por deforestación, incendios, rally, turismo, ocupación de espacio y crecimiento de los poblados serranos sin planificar.
–¿La más afectada?
–La pérdida del monte serrano es una constante en todas las cuencas, al igual que los incendios. La que aparenta mayor deterioro es la del río San Antonio, pero no le van en zaga la del dique La Quebrada y la del río Agua de Oro.


–¿Cuál es la principal amenaza para el agua en la provincia? 

–Córdoba es la provincia que menos agua posee por habitante. Se estima que la disponibilidad es de 3,9 centímetro cuadrado por segundo por habitante. Si las ciudades cordobesas continúan creciendo de modo anárquico, no tendremos agua para todos.
–¿Hay conciencia de que el agua es un derecho humano, no una mercancía?
–Creo que por el mero hecho de abrir la canilla y obtenerla, nunca nos hemos imaginado la situación extrema de no tenerla. Por ello no nos ha interesado que su distribución se privatizara y a partir de ese acto se transformara en un negocio privado. Para observar esto hay que remitirse a la cantidad de asistentes a las audiencias públicas convocadas por el Ersep cada vez que se propone una modificación de tarifas.


–¿Qué hacer para asimilarla como derecho?
–Eso implica que todo el mundo tiene acceso a ella sin costo, o con una pequeña tarifa que cubre los gastos de potabilización. Además considero que el agua debe estar en manos de los usuarios, mediante un sistema cooperativo. Esto es una opinión personal que no tiene nada que ver con los aspectos legales, que no son de mi incumbencia.
–Haría falta una ciudadanía más comprometida en el cambio cultural sobre el uso de este recurso...
–No caben dudas de que el compromiso social es imprescindible. La sociedad debe involucrarse, en serio, como lo hizo en Cochabamba (Bolivia), hace algo más de 10 años devolviéndole a la ciudadanía el derecho de uso del agua y su propiedad.


–¿El cuidado del agua y del ambiente se encuadra en lo técnico, lo político o lo ecológico?
–Es un tema: técnico, político, ecológico, pero fundamentalmente es una cuestión de conciencia y de educación. De conciencia, porque deviene de aspectos culturales ancestrales, y de educación porque sólo se ama y se defiende lo que se conoce. Abrir la mente al conocimiento es tarea de la escuela.


–Usted participó en varias asambleas de ciudadanos convocados para la defensa de sus territorios ante amenazas diversas, como la megaminería en Andalgalá. ¿Cuál es su reflexión sobre ellas?
–Cuando los gobiernos y autoridades no se preocupan por defender los derechos ciudadanos, es el pueblo el que tiene que salir a la calle para recuperar todo aquello que le han arrebatado.
–Existen opiniones de geólogos que aseguran que la minería no consume el agua sino que la usa, la recicla y la devuelve. ¿Hay minería sin riesgos ambientales?
–No existe minería sustentable; se trata de una industria que extrae bienes de la naturaleza y no los repone. Respecto del agua, una mina como La Alumbrera, en Catamarca, utiliza 100 millones de litros diarios que contamina y luego devuelve contaminada. Esos líquidos van a los “diques de cola” y de allí al subsuelo y a los acuíferos subterráneos a los que contamina. Con la megaminería se presentan muchísimos riesgos ambientales. Desde España se acuñó el término de “atrasistas” para definir a los grupos ecologistas y demás colectivos que se oponen a los desmontes, mineras, proyectos desarrollistas, etc.


–¿Los ecologistas atrasan el progreso?
–Me inclino por la denominación “defensores del ambiente” en vez de ecologistas; es más abarcativo y define mejor la función de los grupos. Los recursos naturales son finitos, si no los defendemos de la voracidad del capitalismo globalizador y apátrida, nuestro territorio quedará totalmente arrasado y entonces no interesará ser “atrasista” o progresista, porque ya se habrán llevado todo.


–La Argentina tiene una reserva considerable de aguas subterráneas. ¿Cuánto inciden los glaciares en estas reservas?
–Muchas de las corrientes subterráneas tienen vinculación con el agua que en cordillera se produce por el derretimiento de nieve, hielo glaciario y ambiente periglacial. Los oasis de riego de Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, en muchos casos se abastecen con agua subterránea proveniente de los glaciares de la cordillera. Las aguas subterráneas del oeste cordobés, especialmente en los límites con La Rioja, tienen una procedencia que deriva del derretimiento glaciario. La cuenca artesiana de Bahía Blanca no se explica si no se la vincula con aguas de la cordillera.


–Muchas ONG empezaron a incorporar el concepto de “huellas del agua”; informan por ejemplo que para elaborar un tomate en Marruecos hacen falta 13 litros de agua; para un vaso de jugo de naranja, 170 litros; para una remera de algodón 20 mil litros, parece un derroche. ¿Es evitable?
–Los datos son válidos pero no pueden computarse de la manera en la que lo hacen; gran parte de esa agua se evaporaría sin brindar ningún servicio, porque se corresponde con el 30 por ciento de agua pluvial que indefectiblemente vuelve a la atmósfera. Es probable que los procesos industriales, modificando los sistemas, puedan introducir variantes que economicen agua.
–¿Las guerras del futuro serán por el agua?
–Actualmente existen intereses muy fuertes sobre el agua y su consumo, además son muchos los pueblos, ciudades y países que tienen dificultad con el aprovisionamiento de agua, por escasez o carencia. Con el tiempo la situación se tornará más crítica. No hay dudas de que se generarán conflictos a futuro. Las guerras por el agua son una posibilidad porque se trata de un elemento vital, una cuestión de vida o muerte.
–El Acuífero Guaraní (compartido por Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil) pasaría a ser la primera reserva de agua dulce del mundo. ¿Su calidad puede ser afectada por la eventual contaminación de los ríos que la conforman, como el Paraná?
–El Acuífero Guaraní está muy profundo y confinado por capas de rocas impermeables, por lo tanto no es afectado por la contaminación de los ríos. Con lo que hay que tener cuidado por la contaminación es con las perforaciones donde las aguas “buenas” pueden mezclarse con las “malas” por efecto de un deficiente aislamiento.

21/5/14

TERMAS DE RÍO HONDO Y LAS "AGUAS DEL SOL"

La ciudad de Río Hondo, cuyo nombre original era Miraflores, es un centro de turismo cuya importancia radica en el balneario termal junto al río Dulce. Sobre este mismo río se halla el Dique Frontal, el cual embalsa un lago artificial apto para la náutica y la pesca deportiva.

El dique fue inaugurado en 1967 con el fin de atenuar las crecidas, mejorar el riego y generar energía.

Las aguas del río Dulce eran ya conocidas desde la época precolombina con el nombre de Aguas del Sol. El prestigio de la ciudad existe desde hace siglos; los príncipes del Alto Perú - los incas- llegaban a las "aguas milagrosas" para disfrutar de un microclima único y darle energía termomineral a sus vidas.

Antes de la llegada de los españoles habitaban la zona aborígenes sedentarios, los tonocotes. Estos se ubicaron a orillas del Soconcho, río de aguas mansas, que en quechua se llamó Misky Mayu y los españoles tradujeron como Río Dulce.

Fueron los príncipes incas quienes organizaron caravanas desde el Cuzco, cruzando el altiplano hasta las orillas del Misky Mayu, para aprovechar las virtudes de las yacu rupáj (aguas calientes) consideradas por ellos de origen divino.

Los incas decían que sus manantiales traían el fuego de la tierra y daban milagrosamente la salud al sufriente o al enfermo. Su fama se extendió con los relatos hasta el imperio del Hijo del Sol, en las alturas del Tahuantisuyo.

Las postas de Vinará y Miraflores le acercaron viajeros ilustres en la época de la Conquista: San Francisco Solano, los congresales de Tucumán, el Ejército del Norte, Facundo Quiroga y los Taboada.

A comienzo del siglo XX, Termas era un villorrio de 300 habitantes y comenzaban a surgir los primeros hoteles para el turismo que encontró algunos precursores a fines del XIX, ya que el primer alojamiento se construyó en 1884.

Fue reubicada a 21 kilómetros de su sitio primitivo en el año 1966, para construir el Dique Frontal.
Su emplazamiento original se encuentra cubierto por las aguas del lago.

Fue declarada ciudad el 6 de septiembre de 1954, pero el Municipio obtuvo su autonomía recién en 1958 y se eligió como primer intendente municipal al sr. Luis Jorge Manzur.

Hoy, es el mayor centro turístico de la provincia y uno de los más importantes de la región.

Se cuenta que san Francisco Solano pasó por la antigua villa rumbo al Tucumán, para proveerse de madera de nogal y construir el templo que hoy se levanta en la ciudad capital de Santiago del Estero. Al regresar, se encontró en las cercanías de Villa Río Hondo con el gran río crecido (río Dulce). Era humanamente imposible vadearlo, pero el santo, se cuenta, desató su cordón, lo arrojó al río y dijo: "Río Hondo, no impedirás nuestro paso". Entonces las aguas se abrieron. Fue el primero en tocar la otra orilla y dejó sus huellas y la de su mula en una piedra que aún se conserva y venera en la nueva Capilla Villa Río Hondo.

A partir de este hecho milagroso, el Santo de la Cruz y el Violín es venerado en la región y el nombre original de Miraflores se transformó a Río Hondo. 
Fuente: facebook/elpatiosantiagueño

13/7/13

El humano como residuo (Reseña de ‘Vidas desperdiciadas’ de Zygmunt Bauman)

Luis Royo @luis__royo
Aunque no es agradable reconocerlo, a nadie se le escapa que el consumo de masas en la época en la que vivimos en el mundo desarrollado -llamémosle ‘modernidad’- se basa en adquirir nuevos productos y tirar, o como mínimo arrinconar, los que, después de dichas compras, quedan obsoletos e inútiles. No hay más que rebobinar pocos años en el tiempo para dar con teléfonos móviles sin apps (mi favorito es el Alcatel One Touch Easy), televisores sin plasma, radiocasetes, discmans, play stations o el Pentium que compramos hace años para informatizarnos como Dios manda y ser ‘modernos’ de una vez por todas. Todos esos artículos pertenecen al inabarcable e imparable club de los residuos materiales. Pero hay mucho más. En el ensayo ‘Vidas desperdiciadas’, el reconocido catedrático de Sociología y premio príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2010, Zygmunt Bauman, se centra en otro tipo de ‘residuos’ no menos importantes: los ‘residuos humanos’.

En las primeras páginas del libro, el autor anuncia que estamos atravesando una crisis de “la industria de la eliminación de residuos humanos”. Explica que el panorama ha cambiado radicalmente. Hasta hace pocos años, las grandes potencias depositaban en sus colonias o en otras tierras menos desarrolladas los habitantes que querían desechar por diferentes motivos. Francia, como recuerda el ensayo, trasladó después de la Comuna de París a ciudadanos conflictivos hasta Nueva Caledonia. A finales del siglo XIX sucedió algo similar con trabajadores de la industria que tuvieron que ir de Gran Bretaña a Canadá para que múltiples agricultores, tras ser arrancados de sus tierras, ocupasen sus puestos.

Sin embargo, Bauman afirma sin ningún tipo de reparo que hoy en día estos procesos son inviables dado que “nuestro planeta está lleno”. Ya no hay territorios carentes de administración soberana y, de este modo, abiertos a la colonización, al asentamiento de gente y a convertirse en vertederos humanos. Ya no hay una solución global para un ‘problema’ de superpoblación local. Mientras, sostiene que la producción de ‘residuos’ con cara, pies y ojos sigue aumentando en nuestros días a un ritmo frenético. En cambio, “la capacidad de gestionarlos” no crece al mismo paso. Allí recae este inquietante particular.
Según ‘Vidas desperdiciadas’, los ‘desechos humanos’ son aquellas personas excluidas, que no encajan en el modelo de convivencia que ha sido generalizado en buena parte del mundo moderno y diseñado por no se sabe quiénes. En concreto, Bauman ahonda en la situación de refugiados, inmigrantes por motivos económicos y de jóvenes sin grandes perspectivas de futuro y que, por citar un ejemplo que aparece en el ensayo, deben elegir el trabajo que se le presente por delante, sí o sí. En este último caso, resultan espeluznantes las estadísticas que el libro saca a relucir en torno al crecimiento de las depresiones en los últimos años.

Como muestra de todo ello, el sociólogo expone que los llamados ‘residuos humanos’ están siendo utilizados por gobiernos de países desarrollados –cita casos de Estados Unidos y Reino Unido- para crear temor entre la población con el objetivo de que sus habitantes no residuales sean conscientes de la existencia de una inseguridad latente (amenazas terroristas, conflictos callejeros…) contra la que los estados se deben enfrentar para garantizar el orden. Bauman argumenta que países del mundo moderno -que han perdido el poder económico del que ahora gozan fuerzas internacionales y que, como consecuencia de la desregularización del mercado laboral o de la globalización, no son capaces de garantizar el Estado del Bienestar- deben apoyarse en nuevas fórmulas para legitimar su autoridad. Es decir, su razón de ser. He ahí, a juicio del sociólogo, la lucha contra determinado tipo de terror acentuado por los propios gobernantes en su agenda política.

Ante esta situación, Bauman señala que los problemas generados de forma global, como el aumento en la ‘producción de desechos humanos’, precisan de soluciones locales, dado que no quedan ‘vertederos’ en el exterior de los países modernos. De esta forma, el sociólogo expone en ‘Vidas desperdiciadas’ una serie de iniciativas locales que ya pueden observarse con frecuencia en múltiples estados: más represión interna, más defensa en las fronteras para evitar el flujo de refugiados, más políticas de tolerancia cero, más largas condenas de prisión, más circuitos cerrados de televisión, más ataques preventivos, más arrestos cautelares, más guardias de seguridad, más controles en aeropuertos y más vigilancia en los guetos.

En la última y brillante parte del ensayo, Bauman amplía su análisis de los residuos. Indica cómo la ‘cultura del desecho’ está expandiéndose a áreas como las relaciones humanas, el consumo, el mundo laboral o el arte. Para ello se sirve del concepto que, bajo el nombre de ‘modernidad líquida’, desarrolla en otros libros y que se fundamenta en postulados como “nada en el mundo está destinado a perdurar, y menos aún a durar para siempre” o “todo nace con el sello de la muerte inminente, con fecha de caducidad”. Lo efímero como patrón.

Con su característico lenguaje irónico y con citas literarias de autores de la talla de Jorge Luis Borges, Bauman, en ‘Vidas desperciadas’, nos ofrece un ensayo que, pese a recurrir a un pesimismo que roza en ocasiones los horizontes más catastróficos, nos hace reflexionar sobre algunos de los fracasos sociales del mundo moderno. Tal vez no encontremos ninguna solución mágica a la situación de los ‘residuos humanos’, pero al menos el toque de atención está más que dado, especialmente a aquellos defensores a ultranza de los avances, de la globalización y de la producción de riqueza en Occidente. Hemos tirado móviles sin Internet después de comprar nuevos smartphones y olvidarnos de que la exclusión social genera otra ‘basura’ que, al igual que un viejo teléfono, no suele ser bien aceptada en nuestros entornos más cercanos.

30/1/13

Santiago del Estero sigue destruyendo sus bosques sin respetar la ley que los protege

En sólo dos años, se perdieron más de un millón de hectáreas en nuestro país, y Santiago del Estero es la que más desmonta bosques nativos


En sólo dos años, se perdieron más de un millón de hectáreas en nuestro país, y Santiago del Estero es la que más desmonta bosques nativos. El informe, publicado por el diario Clarín de Buenos, Aires, autoría de Gonzalo Sánchez, responde a datos oficiales de la Secretaría de Ambiente.

De este modo, los bosques nativos argentinos están retrocediendo a un ritmo alarmante, a pesar de que la Ley de Bosques prohíbe la tala indiscriminada en casi todo el país. Sólo en los últimos dos años, de acuerdo con un informe oficial de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), se perdieron más de un millón de hectáreas que debían estar protegidas según el ordenamiento territorial que establece la normativa sancionada en 2007.

El estudio, titulado “Monitoreo de la Superficie de Bosque Nativo de la República Argentina” y llevado a cabo por la Dirección de Bosques de la SAyDS, “evidencia un aumento de la deforestación a pesar de la prohibición de desmontar estipulada en el artículo 8 de la ley”.

Funcionarios del Gobierno analizaron las tres regiones forestales que concentran el 85% de los bosques nativos del país -el parque chaqueño, la selva misionera y la selva tucumano-boliviana- y llegaron a la conclusión de que con la ley vigente, durante el período 2006 -2011, la deforestación fue superior en un 50% al período 1998-2002, cuando la ley todavía no existía.

El informe de la SAyDS focaliza también en los millones erogados para proteger a los bosques. El Fondo Nacional de la Ley estableció partidas para que las provincias pudieran aplicar la norma. Al 20 de febrero de 2011, Santiago del Estero, Salta, San Luis, Chaco, Catamarca, Formosa, Tucumán y Misiones concentraban el 80% de las contribuciones para la protección de bosques, unos 114 millones de pesos. “No obstante -concluye la SAyDS- las 8 provincias experimentaron el desmonte de un millón de hectáreas desde la promulgación de la ley hasta 2011”.

Las topadoras hicieron ruido, sobre todo, en Santiago del Estero. Esa fue la provincia que más desmontó (453.551 hectáreas), seguida por Salta (236.246), Formosa (129.603), Chaco (110.889), San Luis (37.483), Misiones (21.406), Tucumán (18.478) y Catamarca (12.164). Lo de Salta es preocupante: según otro estudio de la Red Agroforestal Argentina, en esa provincia no fue respetada ninguna de las zonas de prohibición de desmonte definidas por ley, “ni tampoco las restricciones fijadas tras denuncias de organizaciones campesinas, como la suspensión de desmontes dictada por la Corte Suprema para cuatro departamentos entre 2009 y 2011”.

Fuente:arenapolitica

28/4/12

LAS ABEJAS PUEDEN MORIR, Y SIN ELLAS EL HOMBRE PODRÍA DESAPARECER EN 4 AÑOS

Einstein nos dejó la siguiente afirmación “Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres”.


Escrito por Natalia Mirol   



La preocupante muerte de poblaciones de abejas en todo el mundo es probable que continúe ya que la compañía agroquímica alemana Bayer sigue fabricando y vendiendo plaguicidas neonicotinoides asegura www.elciudadano.cl.

El modo de acción de los neonicotinoides es similar al de los insecticidas derivados de la nicotina, que actúa en el sistema nervioso central. En insectos, los neonicotinoides causan la parálisis que llevan a la muerte, frecuentemente en pocas horas.

El uso de Neonicotinoide ha sido estrictamente limitado en Francia desde los 90's, cuando  fueron implicados en la muerte masiva de colonias de abejas.

En Mayo del 2008, Alemania prohibió el tratamiento de semillas con neonicotinoides por el efecto negativo en colonias de abejas. Los que manejan colonias de abejas melíferas sufrieron una baja en la población de sus colmenares  en la región de Baden.

El documenta estrenado el 2009 Vanishing of the Bees sugiere que el vinculo entre los pesticidas neonicotinoidos y el Colony Collapse Disorder  existe, aun cuando expertos intervienen concediendo el beneficio de la duda ante la carencia de información que permita dar una conclusión al caso.

http://www.proyectogeo.com

9/4/12

El "estadio único" matará al Jardín Botánico; un pulmón de 36 años

Entre gallos y medianoche, la rectora de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (Unse), Natividad Nassif, se apresuró por tratar sobre tablas y sin dictamen de la comisión ad hoc (conformada especialmente) la donación del Jardín Botánico al gobierno de la provincia.

Cabe acotar que la licenciada Nassif militaba desde su juventud en el “radicalismo puro”, al que abandonó para transformarse en “radical kirchnerista” y acompañar al gobernador Gerardo Zamora.

De ahí que no repara en arrasar con la obra envidiable que otros grandes rectores levantaron, pacientemente, a la vera este del río Dulce, enfrente a la ciudad Capital (entre el puente Carretero y el puente férreo), como es el Jardín Botánico.

De Vido y Zamora

La Unse y toda la ciudadanía perderán su Jardín Botánico y la rectora Nassif dará vía libre para que el ministro nacional Julio De Vido y el gobernador Zamora construyan el Estadio Único, en otra obra faraónica que la Nación pagará un abultado sobreprecio.

La “gran cancha” será emplazada en los bajos del río Dulce, entre la costanera y el cauce, y De Vido proyectó una capacidad para 25 mil espectadores.

Lo llamativo es que al principio se conjeturaba un costo de 250 millones, pero ahora, con nuevos “cálculos”, pasaría a costar 400 millones de pesos.

Estamos ante otro escandaloso sobreprecio (fijado de modo que permita lograr jugosos retornos y coimas).

Los santiagueños esperan que algún abogado se encargue de iniciar una demanda, o que alguno de los legisladores nacionales (tres senadores y siete diputados nacionales), presenten un pedido de informes sobre el manejo de fondos nacionales en obras que se realizan en nuestra provincia.

Reacción de docentes

De todos modos, De Vido, Zamora y la rectora Nassif habrán de notificarse del malestar de docentes de la Unse, quienes exigen que se mantenga dominios y derechos de la totalidad del predio del Jardín Botánico y Reserva Natural Urbana, en nota del 17 de febrero de 2012.

Luego la Facultad de Agronomía y Agroindustrias (Unse) adhirió a ese planteo.

Recordamos que por iniciativa de la cátedra de Botánica Forestal de la Facultad de Ciencias Forestales, el Jardín Botánico fue creado en 1975, llevándose a cabo las primeras plantaciones durante el invierno de 1980. La inauguración de su infraestructura se realizó el 20 de noviembre de 1981.

Se halla ubicado en el parque Aguirre, en la margen derecha del río Dulce, y comprende una superficie de 20 hectáreas, de las cuales 5 están ocupadas por colecciones.

Sus objetivos son los siguientes:

-Prestar servicios de carácter cultural a la comunidad en general.
-Facilitar el conocimiento de la Botánica.
-Proveer asistencia técnico-académica y servicios en la disciplina.
-Promover actividades relacionadas con la conservación de la naturaleza y el conocimiento de especies vegetales.
-Catalogar y estudiar especies de la flora regional.
-Brindar material botánico con fines académicos y de investigación.
-Formar y acrecentar colecciones de vegetales vivos, con especial énfasis en especies forestales y especies leñosas en general.
-Promover el conocimiento de especies de la flora local, nacional y exótica.

Las actividades del Jardín Botánico se concentran fundamentalmente en tres áreas: Enseñanza, Investigación y Conservación.

Asimismo, se atienden visitas de establecimientos educacionales de todos los niveles, y se dictan cursos de Ecología Urbana, Determinación de especies arbóreas, Arbolado Urbano, destinados a docentes, profesionales, alumnos y público en general.

Historia

Institucionalmente, el Jardín Botánico depende de la Facultad de Ciencias Forestales de la Unse. En 1978 la municipalidad de Santiago del Estero colaboró en la preparación del sitio, en la construcción de la infraestructura y en las primeras plantaciones, y en 1984 el Concejo Deliberante de la ciudad de Santiago del Estero autorizó al Departamento Ejecutivo a celebrar un nuevo convenio de colaboración “destinado a regular las prestaciones de cada una de las partes, con miras a asegurar el normal funcionamiento y desarrollo del Jardín Botánico de la Universidad”.

El convenio continúa en vigencia y en plena aplicación, afianzando una colaboración entre instituciones.

Un aspecto destacado del convenio radica en que se establece que el Jardín Botánico será considerado por las partes intervinientes como un organismo de interés común, integrado al ámbito de los espacios verdes con funciones de educación.

5/4/12

Piden prohibir las fumigaciones áreas en todo el país.

Cuatro diputados nacionales presentaron un proyecto de ley para prohibir las fumigaciones aéreas en todo el territorio nacional. También exigen que, en el caso de las terrestres, se realicen a no menos de 1.000 metros del límite de las plantas urbanas y periurbanas.

Con las firmas de Victoria Donda (Buenos Aires, Libres del Sur), Antonio Riestra (Santa Fe, Unidad Popular), Claudio Lozano (CABA, Unidad Popular) y Nora Iturraspe (Buenos Aires, Unidad Popular) se giró a tres Comisiones el proyecto 1302-D-2012 bajo el título “Prohibición de pulverizar el territorio nacional con plaguicidas, agrotóxicos, biocidas químicos o biológicos, con destino al uso agropecuario en el control de insectos, ácaros, hongos o plantas silvestres, y otras cuestiones conexas”.

El proyecto reconoce como antecedente el Expediente 5857-D-2010, que ha perdido estado parlamentario.

Entre los fundamentos los autores sostienen que “El actual modelo productivo agrario, sustentado en la reproducción agro-industrial de granos de generación biotecnológica o transgénicos u organismos genéticamente manipulados (OGM), conlleva la utilización de cantidades crecientes de plaguicidas (herbicidas, insecticidas, fungicidas, etc.), que estarían afectando seriamente la salud de la población que convive con estos cultivos”.

El texto completo del proyecto, que difundió la Fundación Barbechando, y que fue girado a las Comisiones de Agricultura y Ganadería; Recursos Naturas y Conservación del Ambiente Humano y Legislación Penal es el siguiente:

ARTÍCULO 1º.- Prohíbase en todo el territorio nacional las pulverizaciones aéreas de plaguicidas, agrotóxicos o biocidas químicos o biológicos, con destino al uso agropecuario en el control de insectos, ácaros, hongos o plantas silvestres, de interés agrícola y/o forestal, cualquiera sea el producto activo o formulado así como su dosis.

ARTÍCULO 2º.- Prohíbese la aplicación terrestre, dentro de un radio de mil (1.000) metros a partir del límite de las plantas urbanas y periurbanas en todo el territorio nacional, de plaguicidas, agrotóxicos o biocidas químicos o biológicos, con destino al uso agropecuario en el control de insectos, ácaros, hongos o plantas silvestres, de interés agrícola y/o forestal, cualquiera sea el producto activo o formulado así como su dosis.

ARTÍCULO 3º.- Todo aquel que incumpliendo las prohibiciones establecidas en los Art. 1º y 2º de la presente ley, será reprimido con las mismas penas establecidas en el Art. 200º del Código Penal.

Cuando alguno de los hechos previstos en los dos artículos anteriores se hubiesen producido por decisión de una persona jurídica, la pena se aplicará a los directores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios o, representantes de la misma que hubiesen intervenido en el hecho punible, sin perjuicio de las demás responsabilidades penales que pudiesen existir.

Si el hecho fuere seguido de la muerte de alguna persona la pena será de diez (10) a veinticinco (25) años de reclusión en prisión.

ARTÍCULO 4º.- Queda exceptuada de la presente ley la pulverización aérea realizada con fines sanitarios, con el expreso consentimiento de la autoridad sanitaria correspondiente.

En el caso de campañas sanitarias, las autoridades deberán comunicar a la población afectada con suficiente tiempo de antelación el día y la fecha de la aplicación, de modo que se puedan tomar las medidas correspondientes a fin de reducir el riesgo durante la exposición. Deberá informar también el producto activo y formulado a utilizar; y el posible impacto que pudiera causar en la salud humana, los animales y vegetales destinados al consumo.

ARTÍCULO 5º.- Comuníquese etc.

FUNDAMENTOS
Señor presidente:
Este proyecto tiene como antecedente el Expediente 5857-D-2010, que ha perdido estado parlamentario.

El actual modelo productivo agrario, sustentado en la reproducción agro-industrial de granos de generación biotecnológica o transgénicos u organismos genéticamente manipulados (OGM), conlleva la utilización de cantidades crecientes de plaguicidas (herbicidas, insecticidas, fungicidas, etc.), que estarían afectando seriamente la salud de la población que convive con estos cultivos.

En forma progresiva, año a año, aumenta la producción de granos transgénicos, principalmente de la mano de la extensión de la frontera agrícola.

En la última campaña se concretó una cosecha de casi 54 millones de toneladas soja transgénica. La extensión de la superficie cultivable en nuestro país se calcula en 31.000.000 de hectáreas (ha), la ocupada por soja transgénica fue de 18.182.000 millones de hectáreas; el total de la superficie cubierta de OGM fue de 21.294.000 hectáreas, pertenecientes a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Chaco, Salta, La Pampa y Corrientes. En esta área de país viven, por lo menos, 7 millones de habitantes, si excluimos la población de las grandes ciudades en esas provincias.

SOJA: Dispersión geográfica estimada 2010. SAGPyA

Enfermedades graves en la población rural o perirural.

Desde hace varios años se vienen levantando voces que alertan por la presencia inusual de un número asombrosamente elevado de habitantes que presentan enfermedades malignas, cánceres principalmente, y también una llamativamente excesiva aparición de malformaciones congénitas en recién nacidos, abortos espontáneos y trastornos de la fertilidad.

Numerosas organizaciones de vecinos, médicos y organizaciones ambientalistas, a lo largo y lo ancho de la zona rural argentina, vienen reclamando que “paren de fumigar”. Muchas de estas manifestaciones pueden encontrarse en el trabajo de recopilación “Pueblos Fumigados”, realizado por el Grupo de Reflexión Rural, que fue presentado al Poder Ejecutivo Nacional en Enero de 2009.

Los casos de Barrio Ituzaingó Anexo, en la periferia de la Ciudad de Córdoba, de San Nicolás, Trenque Lauquen o Bayauca en la Provincia de Buenos Aires o en los cinco pueblos del sur de Santa Fe que fueron estudiados por el equipo del Dr. A. Oliva, o las denuncias del Dr. Rodolfo Paramo en Malabrigo en el norte de Santa Fe, como muchas otras más, tienen el común denominador de altas tasas de enfermedades oncológicas y malformaciones congénitas en lugares que son fumigados con agroquímicos.

En los últimos meses tomo estado público el estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada por el gobierno de esa provincia, con la participación del Ministerio de Salud local y de la Nación, que al analizar zonas fumigadas chaqueñas manifestó que en cánceres infantiles “los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años”.

La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños, los datos oficiales de Chaco muestran que el registro trepa a 20,2 en La Leonesa, pueblo sistemáticamente fumigado en forma aérea con glifosato y otros plaguicidas.

Los casos de recién nacidos con malformaciones crecieron aún más, en una década se cuadruplicaron en toda la provincia del Chaco. En el lapso de un año, entre 1997-1998, hubo en Chaco 24.030 nacimientos, de los cuales se contabilizaron 46 malformaciones. Una década después, en doce meses entre 2008 y 2009, se registraron menos nacimientos: 21.808, pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos. Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997 a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos. Y entre 2008 y 2009 aumentó a 16,8 casos mensuales; según consta en el “Primer Informe” de la mencionada Comisión oficial.

Hoy, a 16 años de la incorporación masiva del cultivo de OGM en la Argentina, es imposible negar que la salud de la población que convive con esta producción está reflejando muestras evidentes de una agresión de gran magnitud, que se expresa, principalmente, en las malformaciones, cánceres y abortos espontáneos que hemos manifestado más arriba.

El aumento exponencial de las fumigaciones con plaguicidas
Es imperioso reconocer que contemporáneamente al aumento de las tasas de cánceres y malformaciones en las zonas mencionadas, creció, también exponencialmente, la utilización de plaguicidas desde la introducción de los OGM: Cada vez se necesitan más y más litros de glifosato y demás plaguicidas para sostener esta producción.

En 1990 se utilizaron 35 millones de litros en la campaña agropecuaria; con el ingreso de la biotecnología transgénica en el año 1996 se aceleró el uso consumiéndose 98 millones de litros de plaguicidas; en el año 2000 ya fueron 145 millones de litros, el año pasado fueron 292 millones de litros y este año estaremos rociando los campos con más de 300 millones de litros de herbicidas, insecticidas, acaricídas, desfoliantes y demás venenos.

El más utilizado es el herbicida glifosato, del que se puede llegar a aerolizar, este año, 200 millones de litros. La pulverización del venenoso insecticida endosulfan insume cerca de 10 millones de litros por año.

Evolución del consumo de plaguicidas por año y en millones de litros/kg. (Rap-Al)
En amplias zonas de nuestro país, esta agresión ambiental se expresa en la pérdida de biodiversidad y el deterioro de otras producciones regionales y/u orgánicas y estamos favoreciendo nuevos peligros (inundaciones, sequías, epidemias, etc.).

Por si fuera poco, el consumo de glifosato por hectárea viene aumentando en la misma parcela de tierra año tras año, probablemente por la resistencia que van adquiriendo las malezas.

En 1996 se comenzó fumigando con menos de 4 litros por hectárea, hoy tenemos zonas que están arriba de los 14 lt/ha y en algunas se instila hasta cerca de 20 lt/ha.
Área fumigada con glifosato (Msal 2009)

Dentro de esta área de nuestro país, en una extensión de 22 millones de hectáreas, pertenecientes a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Chaco, Salta, La Pampa y Corrientes, viven por lo menos 7 millones de habitantes, y se fumiga extensivamente con 300 millones de litros de venenos-plaguicidas.

Estos siete millones de argentinos son fumigados directamente, es decir que, reciben una parte suficiente de esos 300 millones de litros de agrotóxicos sobre sus casas, escuelas, parques, fuentes de agua, predios deportivos, lugares de trabajo: sobre sus vidas. Esta población presenta tasas alarmantes de cánceres, malformaciones y trastornos reproductivos hoy ya inocultables.

La relación Causa-Efecto es motivo de intensas controversias entre científicos vinculados a la industria biotecnológica y científicos independientes. Pero la realidad es incontrastable, como lo demuestra por ejemplo, la georeferenciación realizada por el equipo de atención primaria de la Municipalidad de Córdoba, en el año 2005, de los casos de Bº Ituzaingo, donde si bien actuaron otros contaminantes, los agroquímicos tienen una relevancia principal.

Rojo: cáncer en general. Azul: leucemias. Verde: púrpuras. Amarillo: hipotiroidismo. Se observa un gradiente geográfico a medida que se acerca a la derecha: la zona cultivada/fumigada.
Implicancias Jurídicas y el principio precautorio.

Desde el punto de vista jurídico, carecemos de una Ley Nacional que regule el uso de plaguicidas-agrotóxicos a nivel nacional; las provincias y municipios han ido construyendo una normativa para tratar de regular su utilización, con resultados mínimos; principalmente porque no existe la figura penal de la Fumigación Ilegal y se imponen sanciones meramente administrativas.

Los reclamos de los pueblos fumigados han encontrado algún eco en fallos judiciales ejemplificadores, como el de Bº Ituzaingo, en Córdoba, que reconoció el carácter de envenenamiento a la acción de fumigar sobre la zona poblada; el de San Jorge en Santa Fe donde prevaleció el principio precautorio o el de la Leonesa en Chaco que exigió al Estado estudios y controles que resguarden el derecho a la salud y al ambiente.

Antes la humanidad toleraba ciertos niveles de “daños colaterales”, lo tomaban como el precio que había que pagar para el desarrollo de las comunidades, el progreso científico y tecnológico. Pero con el tiempo fue cambiando y empezaron a prohibir los materiales potencialmente contaminantes. El principio de precaución surge en la década de los setenta con el fin de situar el medio ambiente en el centro de las políticas públicas.

Como principio de derecho positivo, nace en Alemania (1976), como Vorsorgeprinzip, y posteriormente se extiende a otros países como principio de precaución o de cautela. El surgimiento en Alemania se debe a la toma de conciencia de que ciertos contaminantes químicos, en concentración débil, podrían tener consecuencias muy negativas y que, por lo tanto, hay incertidumbre en cuanto al efecto de esas sustancias.

La aplicación del Vorsorgeprinzip incita a actuar en la fuente del principio de contaminación, a pesar de la incertidumbre, o justamente en virtud de ella. Sin embargo, parece existir acuerdo en que en él Derecho Internacional el principio nace en la Segunda Conferencia Internacional sobre la Protección del Mar del Norte (1987), en la que se dice expresamente que: “Para proteger el Mar del Norte de los efectos de sustancias susceptibles de ser perjudiciales es necesario un enfoque de precaución que pueda exigir que se tomen medidas para limitar la aportación de esas sustancias, aun antes de que se haya establecido una relación de causa a efecto, desde pruebas científicas incontestables”.

Como principio de políticas públicas en el ámbito internacional, el enfoque de la precaución se consagra en el principio 15 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo con las siguientes palabras: “Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el enfoque de la precaución de acuerdo con sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica plena no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas costo-efectivas para prevenir la degradación medioambiental”.

En cualquier caso, el punto de partida del principio consiste en afirmar que en la medida de lo posible, los atentados al medio ambiente deben evitarse antes de que se produzcan. En este sentido, la Vorsorgeprinzip implica la detención precoz de todo peligro para la salud y el medio ambiente.

En la Argentina lo encontramos en el articulo 4to de la Ley General del Ambiente Nº 25.675: ARTICULO 4º La interpretación y aplicación de la presente ley, y de toda otra norma a través de la cual se ejecute la política Ambiental, estarán sujetas al cumplimiento de los siguientes principios (…) Principio de prevención: Las causas y las fuentes de los problemas ambientales se atenderán en forma prioritaria e integrada, tratando de prevenir los efectos negativos que sobre el ambiente se pueden producir. Principio precautorio: Cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente.

En razón del grave problema que hemos aquí presentado, y en función de la aplicación del principio precautorio creemos que se deben tomar medidas para garantizar el derecho a la salud y a un medio ambiente saludable de las poblaciones sujetas a fumigación sistemáticas como consecuencia de la explotación del actual modelo de producción agraria, sustentada en la siembra directa-semillas transgénicas- utilización de crecientes cantidades de plaguicidas.

Las fumigaciones realizadas por medio de aviones o helicópteros han demostrado que producen una “deriva” de los venenos que se esparcen de manera incontrolable. De hecho el Parlamento de la Unión Europea a través de su Directiva 128/09 ha determinado su prohibición en todo su territorio y establecido la exigencia de adecuar las normativas de cada país en ese sentido, ya que pulverizaciones de plaguicidas realizadas en Francia eran detectadas en Islandia a los pocos días.

Es por ello que creemos que, considerando la magnitud de la utilización de agroquímicos en la Argentina y la fragilidad de la salud que se detecta en la población de los pueblos fumigados, es fundamental prohibir todo tipo de fumigaciones aéreas de plaguicidas en todo el territorio del país.

Así mismo, las fumigaciones terrestres deben alejarse de las plantas urbanas de pueblos y ciudades; ya que si bien su deriva es menor, esta alcanza el interior de los barrios colindantes con los sembradíos. Por lo tanto es esencial que exista una zona de retiro no menor a 1.000 metros entre los cultivos que se pueden fumigar, respetando las normativas específicas, y el límite externo de las plantas urbanas de pueblos y ciudades.

La violación a esta normativa estará atentando contra la salud de la población, lesionando al ambiente donde viven millones de argentinos y transgrediendo el principio precautorio que toda sociedad democrática tiene que salvaguardar, por lo que es necesario determinar su encuadramiento específico en el marco de Código Penal.

Por todo lo expuesto es que proponemos la aprobación de éste proyecto de Ley.