El Clima en Santiago del Estero

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9/2/24

"UN CARRITO PARA LOS BORRACHOS"

 

Verano de 1890. Está gobernando Santiago del Estero, uno de los más ilustres: Don Absalón Rojas.

Su extraordinaria bondad, su equilibrada prudencia y sus valiosos conocimientos, los ha puesto al servicio de la Provincia. Santiago siente que una época de tranquilidad y prosperidad se está iniciando.

Pero alejado de los deseos del Gobernador Rojas y fuera del alcance de sus anhelos y buenas intenciones, los santiagueños sienten también un pequeño apego a las bebidas alcohólicas. Es dado ver entre la gente humilde hoy día, espectáculos poco edificantes en las calles, debido a la gran cantidad de beodos, sobre todo en vísperas de fiestas y en ellas mismas.

El Gobernador, que está en todo, dispuso hace unos días una medida muy acertada. Ordenó que el Departamento de Policía, mandase a construir un carrito y se lo pinte de verde, para recoger en él, a todos los beodos que se encontraran en la calle, del mismo modo que hacía la Municipalidad con el carrito llamado "perrera".

Las personas recogidas en esas pintorescas condiciones son llevadas presas y multadas con $10 pesos fuertes o 10 días de cárcel.

Por las calles de Santiago va "El Carrito Verde" y tras de él los chicuelos  remedando cabriolas y contorsiones grotescas y cómicas y, entremezclados con ellos, las mujeres llorosas y suplicantes que lo suelten al marido, al hijo o al hermano.

Todo eso ha recogido el humorismo popular con coplas y música inspiradas y anónimas de auténtico sabor criollo.

"Yo he recogido la versión popular, la he compuesto en tiempo de zamba y, mientras toco la guitarra, por las calles rueda la intencionada copla: 'No tomen mucho/ te has de machar/el Carrito Verde/ te va a llevar/ y 10 pesos de multa/ has de pagar'" (ANDRÉS CHAZARRETA)

(Diario íntimo de Don Andrés Chazarreta. Extraído de la revista "El Hogar" fundada por Alberto Haynes, 17 de diciembre de 1948)

DEL LIBRO INÉDITO "ANÉCDOTAS DE FOLCLORISTAS SANTIAGUEÑOS" DE OMAR SAPO ESTANCIERO

3/1/24

El duro choque de Javier Milei con la cultura argentina: recortes, marchas y una crisis que va del cine a los libros

El mundo del arte y la cultura en Argentina está alerta. ¿La razón? La ley ómnibus presentada por Javier Milei arriesga entidades vertebrales del rubro, como el Fondo Nacional de las Artes y el Instituto Nacional de la Música.

Sgo del Estero. 03-01-2024

Como un certificado de defunción al fomento cultural. Así ve la Federación Argentina de Músicos y Músicas Independientes (FA-MI) el eventual cierre del Instituto Nacional de la Música (Inamu), medida que podría volverse realidad de aprobarse el proyecto de ‘ley ómnibus’, presentado al Congreso por el presidente argentino, Javier Milei.

“La Cultura está en peligro. Convocatoria abierta a todos los sectores de la cultura a rechazar el DNU y la ley ómnibus de Milei que buscan arrasar con el desarrollo artístico y la soberanía nacional”, señalaba el texto en redes sociales que convocaba a miembros del mundo de las artes a manifestarse.

Así, el último fin de semana de 2023, sindicatos autoconvocados realizaron diversas protestas. Una de ellas fue la llamada por el músico Juan Pablo Fernández, del grupo Acorazado Potemkin. “Le pusimos ese nombre (Abrazo), obviamente, por la necesidad de salir rápidamente al cruce del DNU y a esta idea del protocolo. Nos parece que la música en la calle, tocando para la gente, es algo cultural. Es lo que no se puede silenciar, que no se puede evitar, porque es algo que tenemos y nos hermana”, le explica Fernández a Rolling Stone.

Con consignas como “Milei, basura, no toques la cultura” y “La patria no se vende”, las calles de Buenos Aires y los alrededores se llenaron de gente ante los recortes presupuestarios del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), y las medidas que trae consigno el proyecto de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (ley ómnibus) para el mundo cultural.

En síntesis, apretar el presupuesto de la nación significaría la potencial eliminación de varias entidades y programas consagrados a la cultura. Un duro golpe para la escena de ese país, una de las más prolíficas del continente y siempre protagonista de instancias que guardan relación con la difusión de libros, películas o conciertos.

Sin embargo, ya se materializaron efectos en el sector tras el arribo de Milei a la presidencia. Uno de ellos, el más evidente, es la eliminación del Ministerio de Cultura, entidad que pasó a formar parte del Ministerio de Capital Humano y, en consecuencia, su transformación en una Secretaría dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros.

Otra de las repercusiones concretas, fue el escueto anuncio de la suspensión de una convocatoria en curso, a través de las redes sociales de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina. Se trata del Programa Cultura Argentina al Mundo, cuyo fin es apoyar la compra de pasajes aéreos para concretar la participación de artistas -escritores, directores, arquitectos- en instancias formativas y de promoción de sus producciones en el exterior.

Fue mediante la Resolución 263/2022 Anexo I, que el 14 de diciembre quedó suspendida la convocatoria para este programa que nació en 2022 para transparentar la entrega de boletos de avión a los beneficiarios.

No obstante, el recientemente nombrado secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, es optimista ante todo este panorama, a pesar de que el gremio artístico parece venírsele encima.

Primer afectado: el teatro

Argentina es un referente en América Latina cuando se trata de la escena teatral. Sin embargo, su lugar en el podio podría desestabilizarse, ya que el proyecto de ley presentado por Javier Milei plantea la derogación de la Ley Nacional del Teatro, que desde 1997 regula todo lo relativo a esta expresión.

La ley no desaparecía sola. Se llevaría consigo al Instituto Nacional del Teatro (INT), organismo que tiene como objetivo promover y apoyar la actividad teatral, a través de concursos, festivales, subsidios, becas, salas, proyectos, entre otras ayudas. Todo como parte de una reestructuración profunda del área.

“Hacemos un llamado al Congreso de la Nación para que no se apruebe el proyecto ‘Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos’,” destacaron en un comunicado las y los consejeros y las representaciones provinciales del Instituto Nacional del Teatro.

Asimismo, las representaciones regionales que forman parte del Consejo Directivo del INT, declararon: “Nos vemos directamente afectados por la propuesta de derogación de la Ley Nacional del Teatro (24.800), con la consecuente desaparición del Instituto Nacional del Teatro, junto a la Ley de No Demoliciones de Salas (14.800). Ambas leyes son fundamentales para el fomento, desarrollo y protección de las comunidades de trabajadoras y trabajadores del sector teatral nacional. Su eliminación se plantea sin fundamentación, de manera arbitraria y sin el reclamo de ningún sector que demande esta derogación”.

Otro detalle no menor sería la posible eliminación de la Ley N°14.800, en la que se estipula que en caso de la demolición de una sala teatral, el propietario tiene la obligación de construir una de características similares en el nuevo edificio.

Borges y Pizarnik

El Fondo Nacional de las Artes, conocido por sus siglas FNA, se encarga hace 65 años del financiamiento y la promoción del desarrollo de aristas, gestores y organizaciones culturales. A través de becas, concursos, préstamos y subsidios, estos dineros fueron el sostén de célebres artistas, que vieron en el FNA la seguridad económica ante un escenario cultural precarizado.

Figuras como Antonio Berni, Jorge Luis Borges, Leonardo Favio, Alejandra Pizarnik, Ricardo Piglia, Josefina Robirosa y Martín Kohan, tomaron parte de los fondos para desarrollar sus carreras, nombres que se posicionan como referentes culturales argentinos a nivel internacional.

Con la ‘ley ómnibus’, el fondo se cerraría. Actualmente, este se financia con el dominio público pagante, es decir, “cada vez que se usa una obra de un autor o un artista fallecido hace más de 70 años, la institución reinvierte ese dinero en proyectos artísticos”, explica Página/12.

Antes de la llegada de Millei, el Fondo ya tenía un nuevo director designado: Javier Torre, director, productor y guionista de cine argentino, quien demostró su indignación ante ese escenario.

“El FNA es una entidad intachable, admirada internacionalmente, que guarda la obra y el espíritu de nuestros artistas e intelectuales. Es autárquico, lleno de la energía de nuestros jóvenes que han recibido su apoyo y su contención. Jorge Luis Borges, gran primer premio del FNA; Astor Piazzolla, Alejandra Pizarnik, Antonio Berni, Leopoldo Torre Nilsson, Leonardo Favio, Emilio Petoruti están inquietos en el paraíso, no queriendo escuchar esta triste noticia que ensombrecería a la Argentina”, le dijo Torre a La Nación.

Otra defensora del FNA es Marta Minujín, quien a través de un video en redes sociales, repudió el eventual cierre del fondo que le ayudó a impulsar su exitosa carrera en las artes plásticas.

“Acá estoy trabajando porque los artistas vamos directo al alma, pero gratis. Necesitamos un lugar de trabajo. Quiero subrayar que me parece terrible cerrar el Fondo de las Artes. ¿Qué hubiese sido yo en mis comienzos sin esos préstamos que me permitieron llegar a París, recorrer los grandes museos y aprender mirando? Es tremendo que lo cierren. Es serruchar la cultura. Y este país tiene que vivir de la cultura. Que no lo cierren”, dijo en el registro que acumula miles de reproducciones.

El cine, sin financiamiento

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) no cerrará, pero perderá sus principales ingresos y tendrá una importante restructuración. Debido al proyecto del presidente trasandino, el Consejo Asesor del organismo pasará de once a ocho miembros, los que serán designados por el director de la entidad, sin ser necesariamente representantes de la industria.

Con la ley, no podrían aprobarse subsidios, el INCAA no recibiría fondos del Ente Nacional de Comunicaciones (perdería un cuarto de su financiamiento actual) y solamente ganaría dinero gracias a los impuestos a los espectadores (incluidos en su boleto) y a los empresarios o entidades exhibidoras.

Al respecto, la agrupación Cine Argentino Unido repudió la ley y están convocando constantes asambleas abiertas del gremio. “Cine Argentino Unido rechaza el violento avance contra la Democracia, sus instituciones y las libertades civiles por parte del Poder Ejecutivo”, indicaron en un comunicado en redes sociales.

¿Qué pasa con la música?

Algo similar al cine viviría la industria musical argentina. El proyecto de Milei propone la suspensión del financiamiento fijo del Instituto Nacional de la Música, derivado de la carga impositiva prevista en el artículo 97 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. “Los fondos destinados al Inamu serán propuestos y asignados por la Secretaría de Cultura de la Nación u organismo que en el futuro la reemplace, dentro del Presupuesto General de la Nación”, estipula el documento presentado al Congreso argentino.

La Federación Argentina de Músicos Independientes (FA-MI), que agrupa a 38 asociaciones civiles de artistas, expresó su descontento: “La aprobación del proyecto sería el certificado de defunción de la experiencia de fomento más federal, transparente y participativa de la actividad cultural”.

“Eliminar y derogar todo lo que es la representación de la actividad musical organizada que viene siendo parte de la historia de la industria cultural y musical de la Argentina”, indicó el presidente de la Unión de Músicxs Independientes (UMI), Gustavo Rohdenburg.

 “Haría colapsar toda la cadena de valor del libro”

El mundo literario no quedaría exento de perjuicios en caso de aprobarse el proyecto Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos. En primer lugar, este pretende derogar la Ley N.º 25.542, que regula el precio uniforme de venta al público de libros.

 

En la práctica, esto afectaría mayormente a pequeñas y medianas librerías, así como editoriales independientes. Al respecto, la Fundación El Libro sostuvo: “La ley protege la bibliodiversidad y su derogación haría colapsar a toda la cadena de valor del libro, sobre todo a los eslabones más débiles”.

El acceso a la lectura igual se vería afectado. Según consigna Página/12, la ley ómnibus arrebataría beneficios a las bibliotecas populares, tales como tarifas reducidas en servicios prestados por empresas del Estado o subvenciones para el mantenimiento de instalaciones. Además, se eliminaría el Fondo Especial, gestionado por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, para la distribución de subsidios y actividades.

También, el Museo, Biblioteca y Archivo del Trabajo y Movimiento Obrero Argentino, podrían desaparecer con este paquete de leyes.

Leonardo Cifelli, secretario de Cultura del gobierno de Milei, espera. “Son organismos descentralizados a la secretaría de Cultura, lo que hace Cultura es poner los directores. Después, decide el gobierno nacional. Es como el caso del INCAA, que tampoco pertenece a Cultura. Y bueno, estamos viendo qué pasa, todo esto tiene que ir al Congreso, ya se sabe cómo es... Quizás nos termina quedando a nosotros, pero no lo quiero afirmar, no sé cómo va a terminar”, dijo la autoridad a Infobae.

Fuente: www.latercera.com

3/7/21

Grupo cultural "La Brasa"

 


En 1925 una asociación de jóvenes intelectuales santiagueños dio vida al grupo La Brasa, que tuvo por objetivo insertar a Santiago del Estero en el mundo de las exposiciones, conferencias, congresos y todo tipo de manifestación del quehacer cultural de la nación.

La asociación cultural La Brasa, liderada en sus comienzos por Bernardo Canal-Feijóo, (quien por entonces contaba 28 años, y varios de ejercicio profesional como abogado), si bien no fue el primer grupo literario que existió en Santiago, fue, hasta donde sabemos, el primero que logró cierta continuidad a lo largo de veinte años, y que, en una trayectoria con vaivenes, pudo editar dos revistas que alcanzaron varios números, condujo un cierto movimiento cultural en la capital de la provincia, tuvo algunas iniciativas hacia el interior de la misma, buscó la circulación de ideas y producciones literarias con otros grupos del NOA y la capital del país y llegó, a fines de la década del cuarenta, a promover la elaboración de propuestas de desarrollo a nivel regional. En este sentido, sin magnificar la importancia de la asociación como tal, que parece haber sido a lo largo de los años bastante inestable y heterogénea, lo que creemos más importante del caso es que constituye la visibilización de un movimiento propiamente intelectual, que marca el esbozo de la constitución de un campo local, aún cuando en esta etapa sus miembros hayan sido figuras todavía a medio camino entre la del notable de provincia y el intelectual tal como -aún con matices- lo concebimos desde el movimiento fundador de E. Zola.

Por encima de las limitadas condiciones que ofrecía la sociedad local, La Brasa abre -y logra sostener- un espacio dedicado exclusivamente a la producción y la divulgación cultural. La “pandilla”, así llamada por los propios integrantes de este grupo cultural estaba compuesta por Ciro Torres López, Manuel Gómez Carrillo, Emilio Wagner, Orestes Di Lullo, Emilio Christensen, Oscar R. Juárez, Carlos Abregú Virreyra, Pedro Ciquegrani, B. Ponce Ruiz y Santiago Dardo Herrera. Músicos como Gómez Carrillo y Cinquegrani, poetas y dramaturgos como Juárez, Abregú Virreyra, antropólogos como los hermanos Wagner.

Un verdadero equipo interdisciplinario que se abocó a la tarea de hacer cosas, con entusiasmo y desinteresadamente. Durante esos años (de 1925 a 1940) aparecieron obras fundamentales en la investigación histórica, arqueológica y sociológica; se publicaron libros de poesía que señalaron la llegada de las nuevas brisas vanguardistas a Santiago del Estero; se realizaron composiciones pictóricas de trascendencia en la plástica nacional (como algunas de Antonio Berni y las de Ramón Gómez Cornet); Gómez Carrillo compuso su “Rapsodia santiagueña”, primera obra musical de relieve basada en temas folklóricos de la provincia y hasta nacieron obras dramáticas de envergadura como El Hada Veriluna de Emilio Christensen, en cuya primera puesta (Teatro 25 de Mayo de Santiago del Estero) intervinieron actores y actrices de gran prestigio en la escena nacional como Gloria Ferrandiz, Ilde Pirovano, Orestes Caviglia y Elisardo Santalla. 

Fuente: Ana Teresa Martinez/ RetratandoSilipica, Santiago del Estero


23/12/14

La nabidad

Si hay algo que triunfó en este mundo es la iglesia católica y su mitología. La Nabidad es el monumento a ese éxito.
Por: Martín Caparrós.


Usted es terco, mire, vea. Así que usted no termina de convencerse de que si se porta bien y coge mal y va todos los domingos a una iglesia y se confiesa y cumple con sus penitencias después se va a pasar unos milenios en el tiempo compartido Paraíso con angelitos que le toquen el arpa sin cosquillas; no se convence, y sin embargo debe aceptar que en la Argentina no haya aborto legal porque los curas que sí lo creen no quieren esas cosas. O usted, impío, no imagina que, porque Cavallo violó el mandamiento que dice no robarás o su ex jefe Videla el de no matarás, vayan a pasarse los siglos de los siglos quemándose en un asado de sí mismos alimentado por diablitos; no lo imagina, y sin embargo tiene que bancarse que los curas decidan que no se pueden ver ciertas películas. O yo no quiero creer que un bebé nacido hace dos mil y pocos años de una madre virgen en un pesebre palestino caminara sobre las aguas los días que no resucitaba muertos o sacaba peces de la galera, y que después se hiciera matar para salvarnos de la condena eterna, inaugurando una lista interminable de suicidas heroicos que llega hasta los talibanes: me cuesta suponerlo y sin embargo este miércoles voy a cenar con una cantidad de parientes porque la iglesia católica apostólica ha establecido esa costumbre a partir de esas historias increíbles” –escribí hace muchos años en la revista Veintiuno, y todavía no consigo pensar demasiado distinto ni la realidad ha cambiado suficiente como para hacerme cambiar un par de comas.


Sigo pensando: que la prueba de la victoria de una idea es que condicione las vidas de los que no creen en ella. Y que si hay algo que triunfó en este mundo, mucho más que cualquier globalización o rocanrol o fútbol pasión de multitudes o mcdonald’s en flor es la iglesia católica y su mitología. La Nabidad es el monumento a ese éxito: el día en todos se lo festejamos y le decimos biba biba.

–¡Feliz nabidad, mi querido!
–¿Usted quiere decir que el recuerdo del nacimiento de un bebé palestino que quizás haya existido aunque seguro que no como lo cuentan me dé satisfacción, bonanza y regocijo? ¿O que me convenza de que toda esa gente que no soporto, mis vecinos mis compañeros de trabajo mis parientes mis clientes los hinchas de sportivo cambaceres los políticos los patrones los banqueros de últimas son buenos y tengo que quererlos? ¿O que me lance a consumir desesperadamente para tener por unos días la ilusión de que yo también soy uno de esos que hacen esas cosas? ¿O que imagine que a partir de la semana próxima todo cambiará y se abrirá un ciclo distinto en mi vida donde yo voy a ser otro y todo va a ser distinto brillante inmejorable? ¿O que crea en la importancia de la bondad universal porque si no lo llego a creer me voy a quemar para siempre en las llamas del infierno? ¿O que me haga el boludo y me calle y cante con el coro…?

Lo dicho: la Nabidad es el tributo que le rendimos cada año a la potencia increíble de una ideología que triunfó. El momento en que todos funcionamos a partir de un conjunto de relatos y pautas de conducta que inventaron unos sacerdotes a lo largo de doscientos o trescientos años hace casi dos mil –y cuyos continuadores civiles y militares supieron imponerlos con la cruz y la espada y algún fuego y la decisión inquebrantable de decidir lo que podíamos y, sobre todo, lo que no podíamos hacer con nuestras vidas.

Una cosa sería que los cristianos celebraran su fiesta, como los judíos iom kippur o los musulmanes ramadán. Otra, que todos todos todos sigamos su ritual. Aunque no pensamos en eso cada año, cuando la Nabidad. No hay nada más exitoso que una ideología que ya no parece ni siquiera serlo, sino lo normal, lo ¿natural? Es enternecedor ver cómo y cuánto lo aceptamos, cómo y cuánto lo actuamos: forma parte de nuestras vidas de un modo inseparable, y muchos se ofenderían si les preguntáramos por qué rinden culto, todavía, a un conjunto de mitos palestinos. Así que no lo haremos, y esta noche festejaremos con espuma y pan dulce la constancia de una leyenda antigua. Muy feliz nabidad, salaam aleko –y que el Señor nos coja confesados.
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