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4/5/14

El Linyerita: La historia que me contó don Fortunato Juárez

Por Carlos Infante...

Don Fortunato Juárez trabajó conmigo en una fábrica textil que ya no existe. Yo acababa de separarme del conjunto Los Sin Nombre y me salió la oportunidad de hacer una grabación como solista en Buenos Aires.

Don Fortunato me dijo entonces que tenía una poesía escrita sobre un hecho real ocurrido en Huaico Hondo. Acomodó los versos para que pudiera cantarlos, y me contó la historia de El Linyerita.

Un linyera había llegado a Huaico Hondo y empezó a deambular por las calles. La gente lo ayudaba, le daban comida, algunas monedas, ropa. Los chicos lo querían porque se veía que era buenito.

En aquel tiempo, había una confitería cerca donde hoy está la cruz de él. Allí se practicaban juegos de azar, riñas de gallo, tabeadas, se jugaba a los naipes. Un día, el linyera entró y le pidió permiso al dueño para que lo dejara ver la tabeada. Se arrimó adonde estaban jugando, sacó plata que tenía guardada, jugó y perdió. Al perder toda la plata, le preguntó al dueño del boliche si le podía empeñar un anillo de oro que llevaba con él y dejarlo tirar al menos una vez más. Entró en la tabeada, y la suerte le cambió por completo. Empezó a tirar y ganar sin parar hasta sacarles toda la plata a todos.

Después, levantó su plata, sus cosas, y partió. Compró vino, fiambres, quesos, según los versos de Fortunato, y se fue. Pero apenas salió de la confitería, comenzaron a seguirlo *** que al alcanzarlo lo mataron y le robaron toda la plata y su anillo de oro. Cuentan que los asesinos fueron detenidos y encarcelados, y que uno de ellos se quedó ciego en la cárcel y murió al poco tiempo. La misma suerte corrió con el otro al recuperar la libertad.

Ésa es la historia que me contó don Fortunato y que él investigó para poder hacer la poesía. Después yo grabé esa canción y fue un rotundo éxito, tanto que pese a los años que pasaron la gente me la sigue pidiendo en todos los escenarios del país

El Linyerita (Fortunato Juarez)

En un barrio de Santiago,
hay una cruz milagrosa,
las chinitas y los changos
le llevan fragantes rosas,
prenden velas día y noche,
en la cruz del linyerita
rezos, plegarias, promesas,
brindan al alma bendita.

Cuentan que una noche oscura y en un boliche cercano,
estaban unos paisanos truqueando muy divertidos,
de pronto entró un mal vestido y andrajoso como quiera,
era un barbudo linyera, quién sabe de ande ha venido.

Con su amable sonrisa, a tuitos los saludó
y al bolichero pidió, p' poder matar su hambre,
le vendiera queso, fiambre, un pan y un litro i`vino.
Y de un pañuelo cochino desató un billete grande.

Le cobró el bolichero, dando el vuelto al linyerita
y agarrando sus cositas, rumbo a Huaico Hondo marchó.
Y cuando a las vías llegó lo alcanzaron dos matreros,
le quitaron su dinero y allí tendido quedó.

En un gran charco de sangre lo hallaron de madrugada,
dos profundas puñaladas cortaron su triste vida
y la gente conmovida viendo muerto al linyerita
llevan flores y velitas para esa alma desconocida.

¿Quién era el linyerita? nunca se pudo saber,
pero él siempre ha de tener una velita prendida.
A un costado de la acequia, de la vía y el camino,
la cruz de palo se encuentra marcando un triste destino,

linyerita de Huaico Hondo, quien sabe de ande has venido.

2 comentarios:

walter luis cribeli jimenez dijo...

es una triste historia que llega a los corazones,me contaron que hace muchos milagros ,mi esposa cree mucho en él y todos somos creyente en él,y Dios nuestro Señor

walter luis cribeli jimenez dijo...

el comentario del 06/08 del corriente año quiero aclarar q puse que todos somos creyente en el y Dios nuestro señor ,quise poner y en Dios Nuestro Señor,eso quería aclarar.-