El Clima en Santiago del Estero

12/8/15

Don Cristoforo Juarez


“Quisiera ser en el río, blanca espuma solamente...” “Andarme por las alturas barriendo nubes del cielo...”

Representan anhelos, pensamientos sueltos del criollo que, pensativo, cumple con su misión diaria y al mismo tiempo sueña con integrarse más al entorno misterioso de la naturaleza que lo rodea. Quisiera permanecer para siempre, de alguna forma, en este ámbito que lo viera nacer y crecer. Quisiera trascender a la existencia terrenal, entregando algo que pueda servir al cuerpo y al espíritu del prójimo. Quisiera ser recordado, para quedarse del todo en estos pagos.

En estos días recordamos especialmente a dos santiagueños que nos han dejado obras, aparentemente distintas, pero cuyos objetivos son los mismos: enaltecer y dignificar al ser humano en forma integral. Ambos fueron docentes. El Profesor y Médico Dr. Ramón Carrillo nos legó un sistema hospitalario ejemplar para toda América del Sud y el concepto de la prevención sanitaria. El Maestro y Poeta Don Cristóforo Juárez entregó a coetáneos y a la posteridad la prosa y poesía que vivió en el suelo santiagueño, mostrándonos nuestra realidad e inquietudes.

Ramón Carrillo nació el 7 de Marzo de 1.906 en Santiago del Estero. Sería largo detallar su brillante paso por las escuelas primaria y secundaria en nuestra ciudad, la Universidad en Buenos Aires, los tres años becado en Europa, los logros para la comunidad en su especialidad, la Neurología... Lo que no hay que obviar es que el genial médico fué el Primer Ministro de Salud de la Nación, que organizó el sistema de salud desde una óptica nueva para la época, que nos parece tan natural ahora: la prevención (aunque no tomemos conciencia en cada uno de nosotros todavía). Bregó por la independencia científica de nuestro país. Impulsó la creación de la primera fábrica argentina de medicamentos. Afirmaba que los adelantos científicos y técnicos no servían si sus beneficios no llegaban a toda la población. Fiel a su creencia de que el pueblo merece una vida sana, digna y prolongada, puso énfasis en la atención materna e infantil. Además colaboró desde su puesto con la creación de Hogares Escuela y Hogares de Ancianos.

Don Cristóforo Juárez nació en Cúyoj (Dpto. Banda) un día de Julio de 1.900. Conoció la campaña provinciana, su paisaje y su gente. Desde San Carlos (Dpto. Banda), con 16 años de edad y su título de Maestro Rural, partió hacia Verón (Dpto. Salavina) para enseñar y aprender con los criollos y los montes salavineros. En su carrera docente llegó a ser Vocal y Presidente del Consejo de Educación. Las vivencias e inquietudes de su rica vida interior nos quedaron en libros publicados e inéditos. Los cantores mantienen viva su alma de poeta, cantándole al Tiempo de la Fruta Madura (póckoy pacha), a un amor dejado en Pampa de los Guanacos, a la épica vida del Chasqui Venancio Caro o la Rubia Moreno, al lindo pago del Polear, mostrándonos la Estampa del Mansero o el Alma Challuera del santiagueño... Leyendo sus libros podremos percibir plenamente los Reflejos del Salitral, Llájtay, Cantares, La Vara Prodigiosa... Seguiremos degustando sus Coplas Maduras a medida que se publiquen o canten.

El Dr. Carrillo, que había llegado al alto cargo nacional con el afán de servir, cuando hubo realizado lo necesario para producir cambios altamente positivos en la salud de la población, declinó luchar contra quienes ambicionaban su Ministerio. Renunció y fué a Estados Unidos para tratarse de la hipertensión que lo torturaba. Despojado luego de sus bienes en Buenos Aires, se empleó en una empresa norteamericana que lo envió a Belém do Pará (Brasil) donde falleció en Diciembre de 1.956. Desde 1.972, descansa en paz en tierra santiagueña. En su honor, desde el año 2.006, el 7 de Marzo es Día del Médico Santiagueño. Don Cristóforo Juárez, con 79 años de edad, escribía la poesía “He llegado a la cumbre”, cuya última estrofa dice:

“Mi pupila se apaga como en la estatua griega
la pátina ha borrado la ilusión y la fe
estoy sólo en la altura, como un cóndor que llega
exhausto hasta la cima, para morir después.”

Don Cristóforo Juárez falleció en la ciudad de Santiago del Estero el 10 de Marzo de 1.980.
Encontraremos al Dr. Ramón Carrillo en cada hospital de Sudamérica, en cada posta sanitaria y en cada Médico de Acción Radiante que recorre la zona rural. En cuanto al maestro y poeta bandeño, Juan Carlos Carabajal sintetizó así su permanencia entre nosotros:

“Cristóforo Juárez vuelve
en cada copla del alma
y tienen las chacareras
olor a Tierra Mojada.”
http://aleroquichua.org/sitio/nota_verduc.php?id=8

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